Volkswagen I.D R Pikes Peak: Una demostración de intenciones
Hace ya más de 30 años de la última participación de Volkswagen en la famosa subida de Pikes Peak, y esta cifra dejará de contar este 2018, ya que el 24 de junio, la marca alemana participará con su nuevo proyecto: el I.D R Pikes Peak. Volkswagen abandonó el WRC en 2016, después de haber ganado cuatro títulos mundiales consecutivos con Sébastien Ogier, y sus intenciones ahora pasan al apartado eléctrico.
El Volkswagen I.D R Pikes Peak fue presentado el 22 de abril, demostrando el nuevo rumbo que quiere seguir la marca. El prototipo ha sido creado exclusivamente para la subida de montaña más importante del mundo, al igual que ya hizo Peugeot con el 208 T16 (que tiene el récord actual en 8’13»878), pero como peculiaridad más relevante, cabe destacar que el nuevo I.D R es totalmente eléctrico. El coche es capaz de producir una energía de 500 kW, con dos motores eléctricos que ofrecen 650 Nm de par, todo por un peso por debajo de 1100 kilogramos; con esto, es capaz de hacer los 0 a 100 km/h en 2,25 segundos. Los dos propulsores eléctricos, al igual que los generadores, convertirán la energía de frenado en electricidad y la almacenarán en baterías durante toda la subida.
Como podemos ver en las imágenes, el apartado aerodinámico es muy agresivo, con el fin de producir el máximo de carga necesaria. El chasis, con cabina cerrada, cuenta con un ala trasera bastante grande, la cual posee además pletinas a ambos extremos. Para compensar este nivel de carga trasera, en la parte delantera, observamos un gran splitter, que ocupa una superficie considerable y que además tiene dos pletinas a cada lado del prototipo. En el cuerpo del coche, podemos ver una aerodinámica refinada, y especialmente creada para las características que ofrece la prueba de Pikes Peak.
Que Volkswagen haya creado un prototipo expresamente para la subida de Colorado, en EEUU, no es por capricho. Detrás de este proyecto, existe una gran estrategia de marketing por parte de la marca alemana, cuya intención es abrirse al mercado de los coches de calle eléctricos. En 2019, Volkswagen comenzará la producción del nuevo I.D, su primer coche propulsado por electricidad, situado en el segmento C de los compactos; en el intento de ponerse a la altura de otras grandes marcas que ya han apostado por este nuevo mercado.
Partiendo de esto, Volkswagen pretende usar las duras condiciones de Pikes Peak para demostrar al mundo que sus nuevos coches eléctricos son lo suficientemente rápidos, fiables y robustos. El 24 de junio podremos ver si el I.D R cumple con las expectativas que lleva en su propio nombre, ya que ‘I.D’ se refiere avances tecnológicos, y ‘R’ a alto rendimiento. El piloto Romain Dumas será el encargado de llevar al límite el prototipo, tratando de marcar el mejor tiempo abordo de un coche eléctrico.



