Verstappen tuvo en Austin la carrera más difícil del año por culpa de los frenos
La victoria de Max Verstappen en el pasado Gran Premio de los Estados Unidos fue de las más apretadas que el holandés ha conseguido esta temporada. Salía desde la sexta posición en parrilla, pero su gran ritmo en los primeros compases de parrilla y una buena estrategia le permitió ir adelantando posiciones hasta colocarse al frente de la clasificación. Un liderato por el que sudó durante la segunda mitad de carrera, ya que un problema con los frenos de su monoplaza le hizo sufrir enormemente para seguir manteniendo un gran ritmo.
El joven piloto holandés admite que la carrera del domingo del Gran Premio de Estados Unidos en Austin ha sido la más dura de la temporada para él. Los problemas de frenos le hacían no tener nada de confianza en las frenadas en un circuito en el que ese aspecto es fundamental para tener un rendimiento competitivo. Pero consiguió salvar las dificultades y ganar con una ligera ventaja sobre un Lewis Hamilton que, finalmente, ha sido descalificado de la carrera.
«Como habéis podido ver, he estado muy presionado al final y he tenido que gestionar los doblados, así que ha sido difícil. Es increíble ganar aquí mi 50ª victoria, muy orgulloso por supuesto, y seguiremos yendo a por más, sin duda», comentaba Max Verstappen.



