Vergne no tiene buenos recuerdos de su etapa en F1: «Todos mis sueños se hicieron añicos»
Jean-Eric Vergne pasó por la Fórmula 1 de forma fugaz entre 2012 y 2014 con el programa de jóvenes pilotos de Red Bull, y es que al igual que estrellas como Max Verstappen o Sebastian Vettel triunfan, otros talentos terminan destrozados por la maquinaria austriaca. Formando parte de Toro Rosso Vergne esperaba con ansias su oportunidad de ascender a Red Bull para pelear por cosas importantes, pero todo cambió cuando Daniel Ricciardo, su compañero de equipo, fue el elegido para tomar ese asiento.
El piloto francés actualmente milita en la Fórmula E, donde ha logrado incluso convertirse en campeón. Según comenta a día de hoy, no guarda buenos recuerdos de su etapa como piloto de Fórmula 1 por culpa del encorsetamiento que sufrió, sin apenas oportunidades para divertirse.
«Durante todos estos años, me dijeron ‘Come esto, duerme a esa hora, haz tantas horas de deporte, di esto, no digas eso, sé así, sé así, sonríe, no te rías’ , fue como ser un robot. Y luego, cuando subes al coche, no diría que ya no te estás divirtiendo, pero ya no eres realmente tú mismo. Quiero divertirme en la vida y amo lo que hago, este trabajo como piloto. Entonces, ¿por qué debería comportarme de manera diferente si no quiero? Necesito divertirme», explica.
El ego de Vergne era realmente grande en su etapa con Toro Rosso según explica, pero quizás por ese motivo y por su gran seriedad perdió la posibilidad de ganarse el cariño de la afición, pareciendo una persona fría y distante. Las cosas se torcieron cuando se enteró de que Ricciardo sustituiría a Mark Webber en 2014, y desde entonces todo fue a peor.
«Yo era joven, muy enérgico, había ganado muchas carreras y mi primera temporada con Red Bull (Toro Rosso) fue muy difícil. Era realmente grande, pensaba que era el rey y pensaba que iba a vencer a todos. Y la gente me veía como alguien negativo, nunca feliz, que nunca sonreía. Era cierto. Me tomó demasiado tiempo entender que tenías que sonreír»
«Fue durante las vacaciones de verano, estaba con mi familia. Era como si hubiera recibido una bomba, todos mis sueños se hicieron añicos (sobre el ascenso de Ricciardo). Cuando dejé la F1, no tuve más dinero. Fui estúpido, lo gasté todo y no gané mucho en Red Bull. La gente piensa que al pilotar en la F1, somos ricos… Pero como me veía a mí mismo como millonario, gasté todo. Me tomó dos años recuperar una mentalidad normal», argumenta.

