El túnel de viento de Aston Martin es «una obra de arte», según Cardile
El equipo Aston Martin es la estructura que más ambición está demostrando tener en los últimos tiempos. El equipo es fruto de la adquisición del desaparecido Force India, que en primera instancia se convirtió en Racing Point y en 2021 se proclamó Aston Martin. Desde entonces, el equipo ha invertido grandes cantidades de dinero en personal de primer nivel y en unas instalaciones de última generación que están comandadas por un túnel de viento de última especificación que permitirá al equipo poder trabajar en las mejores condiciones posibles.
Uno de los fichajes más importantes que ha realizado Aston Martin es el de Enrico Cardile, que ya trabaja a destajo junto a Adrian Newey para intentar hacer un proyecto ganador a partir de 2026. Un ingeniero que no puede estar más contento, ya que considera que Aston Martin ha hecho un trabajo excepcional con una instalación que se terminó hace ya un año y que, tras un largo periodo de calibración, comenzó a operar a mediados de marzo.
«Decidí unirme a Aston Martin Aramco y trasladar mi vida al Reino Unido porque este es un proyecto increíble, con un compromiso extraordinario y una gran voluntad de ganar por parte del propietario. Basta con mirar el Technology Campus para verlo como una demostración de la energía y la dedicación que Lawrence Stroll está poniendo en el proyecto. Me enamoré de su determinación, de su visión… y del Technology Campus que ha construido para hacerla realidad», comenta Enrico Cardile.
«La primera vez que entré en el túnel de viento CoreWeave fue realmente impresionante. Es una pieza de tecnología poderosa, pero también una obra de arte. Tiene un potencial enorme por explotar, pero hay que trabajar duro. No se trata simplemente de girar una llave: sacar el máximo partido de estas instalaciones es un gran desafío», añade.



