Tras el desastre con McLaren, Honda priorizó la fiabilidad de su motor
Tras años realmente complicados con McLaren desde la temporada 2015 hasta el final de la 2017, Honda decidió cambiar de rumbo tras la ruptura con los de Woking y motorizar en 2018 a un equipo de mitad de tabla como Toro Rosso, antes de dar el salto definitivo a un equipo puntero como Red Bull. Además, implementaron un cambio de estructura de su unidad de potencia que tras años de desarrollo, han conseguido hacer un motor competitivo que permite a Red Bull estar arriba y ganar carreras.
Max Verstappen, piloto de Red Bull, asegura que tras la mala experiencia que tuvieron los japoneses con McLaren, Honda decidió darle importancia fundamental a la fiabilidad, para conseguir una regularidad que beneficia a la hora de conseguir resultados en la Fórmula 1.
«Por supuesto que estoy satisfecho. Cuando empezamos la colaboración con Honda, al principio fui muy cauto. Sabía que son gente estupenda y que harían un buen trabajo. Pero a principios de años tuvimos que lidiar con varios problemas por nuestra parte. El coche no hacía lo que queríamos exactamente. Hemos trabajado duro en la fábrica para tener piezas nuevas en el coche lo antes posible. Adrian estaba, por supuesto, en la cima y eso ha significado que hemos tenido un coche cómodo para pilotar desde Austria», comenta Max Verstappen para Motorsport.
A partir de ese momento empezamos a sacar más provecho del motor. Tenía la idea de que Honda quería evitar averías con el motor. Pero estamos presionando un poco y por ahora vamos bien. El motor funcionaba bien. Debido a todas las cosas negativas por las que han pasado con McLaren, con todos esos motores rotos, creo que son más cuidadosos. Sin embargo, creo que ese es el enfoque correcto», añade.



