Toyota vuelve a ganar en el Mundial de Resistencia dos años después
Toyota Gazoo Racing ha conseguido su primera victoria en el WEC esta temporada, en una de las carreras más competitivas y agresivas de todo el campeonato. El prototipo ganador ha sido el número 6, pilotado por Kamui Kobayashi, Mike Conway y Stéphane Sarrazin. Esta victoria pone fin a una racha de dos temporadas sin ganar Toyota en el Mundial de Resistencia.
La pole estaba ocupada por el Audi #8, con Lucas Di Grassi, Loïc Duval y Oliver Jarvis. Este último consiguió hacer una salida limpia y mantener la primera plaza, mientras que el Audi #7, pilotado por Benoit Tréluyer superó a los dos Toyota para ponerse tercero, justo por detrás de Mark Webber. La sorpresa fue Kamui Kobayashi, que estaba rodando muy rápido con el Toyota #6. El japonés adelantó a Tréluyer colocándose tercero, acercándose así a Webber. Con el paso de las vueltas, Kobayashi logró superar al piloto australiano en un adelantamiento increíble por dentro en la curva 1.
Los problemas para el Audi #7 comenzaron con una salida de pista para esquivar a uno de los Aston Martin y evitar un accidente. El ritmo de Tréluyer decayó, siendo superado tanto por el Toyota #5 como por el Porsche #2. Fue necesaria una parada en boxes, en la que los mecánicos detectaron un fallo en el motor del sistema híbrido.
La victoria en LMP1 se decidió en estrategia, gracias a no cambiar neumáticos en la última parada por parte de Toyota. Kobayashi convirtió así 7 segundos de desventaja con Duval, en un 13 segundos de ventaja a falta de 45 minutos de carrera. De esta forma el japonés pretendía terminar la carrera cuidando los neumáticos, mientras que Duval tenía que recortar toda la distancia con un juego de gomas nuevas. Pero el francés se quedó sin tiempo para acercarse lo suficiente a Kobayashi e intentar adelantarlo. El Toyota #6 cruzó la línea de meta con 1.439s de ventaja sobre el Audi, siendo la primera victoria de Toyota desde Bahrein 2014.
En tercer lugar llegó el Porsche #1 de Mark Webber, Brendon Hartley y Timo Bernhard, cuya racha ganadora llegó a su fin, seguidos por el Toyota #5 de Sebastien Buemi, Anthony Davidson y Kazuki Nakajima.
La quinta plaza la ocuparon los líderes del campeonato, Neel Jani, Romain Dumas y Marc Lieb con el Porsche #2, que sufrió problemas en clasificación y marcó un ritmo suave durante la carrera, aparte de tener que cambiar la parte frontal de la carrocería a mitad de carrera.
En LMP2 la victoria fue para el G-Drive Oreca #26 de Will Stevens, Roman Rusinov y Alex Brundle, que lideraron la mayor parte de la carrera, seguidos por el RGR Sport Ligier #43 de Filipe Albuquerque, Ricardo González y Bruno Senna. Will Stevens se vio obligado a adelantar en pista al prototipo de Senna para lograr la primera plaza. El podio lo cerró el Signatech Alpine #36 de Nicolas Lapierre, Gustavo Menezes y Stephane Richelmi.
La carrera de Roberto Merhi en su Manor #44 junto a Richard Bradley y Matt Rao se arruinó cuando tuvieron que realizar un drive-through por exceso de velocidad en el pitlane, sumando además una parada para reparar el panel del número.
En la clase GTE-Pro, Harry Tincknell y Andy Priaulx aseguraron a Ford su primera victoria en el WEC desde su famoso triunfo en Le Mans. Olivier Pla y Stefan Mucke terminaron segundos al perder la pelea con sus compañeros de equipo, seguidos del Ferrari #51 de James Calado y Gianmaria Bruni.
El Aston Martin #98 fue imparable en la división de GTE-Am, con Pedro Lamy, Mathias Lauda y Paul Dalla Lana, terminando la carrera por delante del Ferrari #83 de Rui Aguas, Francois Perrodo y Emmanuel Collard.
La temporada del WEC continúa dentro de tres semanas, con la penúltima carrera del campeonato en el circuito de Shanghai.