Tim Goss: «Las nuevas normas aportarán coches más agresivos y atractivos»
El Campeonato del Mundo de Fórmula 1 afronta 2017 con una gran multitud de cambios que planean mejorar el espectáculo y rendimiento de los monoplazas. Con neumáticos más anchos y una aerodinámica revisada, se planea que los coches de 2017 consigan una mejora de 4 o 5 segundos con respecto a los de 2016. En este caso, ha sido Tim Goss, el director técnico, de McLaren el que ha dado su opinión sobre lo que la nueva normativa supondrá para los coches de este año.
«Los monoplazas de Fórmula 1 parecerán más similares entre ellos para el aficionado medio en este 2017, pero los encargados de la aerodinámica han estado luchando durante muchos meses para corregir las estructuras de flujo en diferentes niveles de elevación», explica el propio Gloss en un artículo explicando los cambios del reglamento 2017 que se ha publicado en la web de McLaren.
«Tuvimos que replantearnos diferentes áreas del coche, porque estos se comportan de manera diferente a como lo hacían antes. Estos coches de 2017 son más bajos y más rechonchos, parecerán más agresivos. El alerón trasero más bajo, los neumáticos más grandes y el gran difusor, hacen que los coches parezcan más atractivos, más agresivos«, añade.
Sin duda, estos cambios en la normativa pueden suponer un gran revuelo entre los diferentes equipos, viéndose alteradas las posiciones con respecto al pasado año. Equipos como McLaren, que verán una gran ventaja en la eliminación del sistema de ‘tokens’, la cual afectará positivamente a su proveedor de motores, Honda, pueden dar el salto definitivo hacia adelante gracias a los cambios en la normativa.
«Hemos tenido cambios grandes en el pasado, como por ejemplo, el que se produjo entre 1982 y 1983, cuando pasamos del efecto suelo al fondo plano, que tuvo un gran impacto, pero los de este año son uno de los más grandes que hemos tenido en este deporte«, asegura el propio Goss. «Es probable que cambie el orden (entre equipos), porque es un gran cambio, pero lo que suele ocurrir en casos así es que los mejores equipos y los que tienen mayor presupuesto vuelvan a estar arriba.»
Además de los puntos mencionados, la carga aerodinámica se verá aumentada considerablemente, por lo que los coches verán modificada su trazada en algunas de las curvas del campeonato. Según explica el propio miembro de la estructura de Woking, alguna curva rápida podría pasar a ser, prácticamente, una recta debido al aumento de carga estipulado.
«El objetivo era hacer que los coches perezcan más agresivos, hacerlos más rápidos porque la Fórmula 1 era la cima del automovilismo en términos de velocidad absoluta, y hacerlos más difíciles de conducir«, proseguía Goss. «No queremos decir que los coches vayan a ser una pesadilla para los pilotos, pero sí más exigentes físicamente, de manera que salgan del monoplaza con la sensación de haber hecho un trabajo duro, como en el pasado».
«Los pilotos dicen que estos nuevos coches serán más difíciles de conducir, y tendrán que trabajar más y concentrarse más para obtener lo mejor de ellos. Una de las consecuencias es que ya no calificaremos algunas curvas como ‘curvas’ propiamente dichas. Los ingenieros definen una curva como un punto de la pista donde el piloto tiene que levantar el pie del acelerador y, básicamente, dirigir el coche a través de esa zona, pero si el piloto hace una curva sin levantar el pie del acelerador, es más bien considerada una recta. Con los coches de 2017 siendo más rápidos, algunas de las curvas actuales serán consideradas rectas. Dado que pasarán más rápido por ellas, se someterán a más fuerzas G, así que será más exigente y cansado«, sentencia el británico.

