Tim Goss, director técnico de McLaren, habla del calvario vivido en 2017
Atrás quedan los desastrosos años de la unión McLaren-Honda, que desde su comienzo en 2015, ha vivido una situación desastrosa para ambas partes hasta 2017, temporada en la que decidieron separarse y poner fin a un verdadero calvario. Fernando Alonso, Jenson Button y Stoffel Vandoorne no han podido disponer de un monoplaza competitivo ni fiable en esas tres temporadas, criticando al equipo y sobre todo a su motorista.
Tim Goss, director técnico de McLaren, explica a ‘Autosport’ como fue la temporada 2017 en el apartado aerodinámico y mecánico, comentando como el equipo decidió afrontar la situación para minimizar los daños que producía el motor Honda.
«Incluso recortando un poco la carga aerodinámica del coche y recortando a un nivel inferior del ala, todavía no íbamos a conseguir que nuestro coche fuese competitivo. Así que nuestro enfoque ha sido siempre ir por el tiempo de vuelta más rápido y nuestras tácticas para llegar a un fin de semana de carrera fueron para calificar lo mejor posible, y luego tratar de defender esa posición en función del tiempo de vuelta. En algunas carreras eso fue extremadamente difícil», comenta.
Las mejoras formaban parte del semana a semana de McLaren, pero Goss reconoce que fueron tiempos difíciles, observando como ni tratando de instalar nuevas piezas, el rendimiento del monoplaza ni los resultados mejoraban. Cuando la unidad de potencia no ofrece las prestaciones esperadas, es muy difícil solucionar la situación con el apartado aerodinámico, aunque en Woking trataron de minimizar los daños.
«Mejoramos considerablemente el coche en el Gran Premio de Hungría, tuvimos una gran carrera en y luego llegamos a Bélgica y retrocedimos. Retrocedimos no por nuestro tiempo de vuelta, sino porque no teníamos la capacidad de defendernos en línea recta. El período de Bélgica / Italia fue inmensamente frustrante porque sabíamos que teníamos el rendimiento del coche, pero no podíamos defendernos», analiza.
Las esperanzas en McLaren pasaban por que en Honda encontrasen la solución y por fin les brindasen un motor competitivo y fiable, pero carrera tras carrera, el fin de aquel desastre parecía cada vez más lejos. Goss explica que trabajan para crear un monoplaza ganador, y poner ese esfuerzo al lado de una unidad de potencia que no funciona, es frustrante.
«Estamos aquí para ganar carreras y ganar campeonatos con el coche, el enfoque que tomamos es diseñar en torno al éxito. En lugar de poner yesos para tratar de lidiar con el hecho de que teníamos un motor sin potencia, lo que realmente queríamos hacer era desarrollar el mejor monoplaza y asumir que el motor iba a venir», finaliza.

