Takuma Sato gana las 500 Millas de Indianapolis; Fernando Alonso y Servià se retiran
Takuma Sato ha ganado la 101ª edición de las 500 Millas de Indianapolis en la que Fernando Alonso y Oriol Servià se han retirado por rotura de motor y accidente respectivamente. Helio Castroneves y Ed Jones han sido 2º y 3º en una prueba repleta de adelantamientos y accidentes de gran velocidad.
No hubo incidentes en la salida. Tony Kanaan lideró el grupo, mientras que Fernando Alonso pasó a ser 8º, estando algo cohibido, expectante, viendo como sucedían los acontecimientos. Poco a poco comenzó a remontar posiciones conforme se acercaba la primera parada.
Dixon, que había sido 2º durante gran parte de este primer stint, comenzó a perder posiciones fruto del mayor gasto de combustible que tienen los vehículos que lideran el grupo. A partir de la vuelta 28 comenzaron a parar todos los vehículos.
En la vuelta 37 Fernando Alonso comenzaba a liderar la prueba, eso sí, con Alexander Rossi pegado a su difusor. 5 vueltas más tarde, Rossi adelantaba al asturiano. Por detrás, Ed Carpenter y Takuma Sato seguían a los 2 líderes a apenas medio segundo, mientras que se creaba un espacio importante respecto al 5º clasificado: Tony Kannan.
Alonso y Rossi se adelantaban el uno al otro y avanzaban a través de los doblados para crear una mayor distancia con sus perseguidores, cuando llegó lo que todos los aficionados temen de las carreras en óvalos: los accidentes.
En la vuelta 51, Jay Howard impactaba contra el muro y posteriormente chocaba con Scott Dixon provocando un accidente que acabaría con Dixon en una posición de impacto muy desfavorable. Afortunadamente, ambos pilotos pudieron salir por su propio pie del lance. El Safety Car salió a pista con Alonso a la cabeza de la prueba para que los operarios pudieran limpiar la pista. La carrera se pararía en la vuelta 54, con todos los coches detenidos en el pit lane tras el coche de seguridad.
Oh my god it’s incredible that Scott Dixon is OK. pic.twitter.com/2nA1DRIIRo
— Nick Bromberg (@NickBromberg) 28 de mayo de 2017
Las roturas provocadas en la verja de seguridad de la parte interior de la pista, provocaron que las labores de mantenimiento se alargaran más de lo habitual. Un golpe tan fuerte conlleva un gran trabajo para los comisarios de pista.
A las 13:30 hora local se reanudaba la carrera en el Indianapolis Motor Speedway y al final de la vuelta 59 el Safety Car se retiraba para que los pilotos pudieran volver a acelerar a fondo. Alexander Rossi no tardaría en adelantar a Alonso para ponerse en cabeza. Sato y Hunter-Reay también iban a adelantar al asturiano en la vuelta 62.
En el 65º giro, Conor Daly y Jack Harvey iban a decir adiós a su participación en las 500 Millas de Indianapolis. Daly perdió el control de su coche en la curva 3, impactó contra el muro exterior del óvalo y dañando toda la parte derecha de su monoplaza.
VIDEO | Nuevo accidente tras la reanudación. Muchos coches juntos y… Daly al muro. pic.twitter.com/Z9cWqM641g
— José Manuel Amorós (@JoseMAmoros) 28 de mayo de 2017
El Corvette con funciones de Safety Car volvió a hacer aparición en la pista para que las unidades de mantenimiento pudieran limpiar cualquier resto del accidente de Conor Daly. En la vuelta 75 el Safety Car apagaba sus luces para volver a permitir que los pilotos pisaran a fondo en busca ya de la centena de vueltas.
En la vuelta 81 la bandera amarilla volvía a hacer aparición por la permanencia de un reflector aerodinámico en la recta de meta. En la 84 desaparecería la situación de emergencia y se reanudaría la carrera, con muchos coches adelante que anteriormente estaban más atrás pero no entraron al pit lane para cambiar neumáticos.
La amenaza de lluvia hizo que el ritmo de carrera se acelerara enormemente. El reglamento de la prueba indica que a partir de la vuelta 101 la carrera se puede dar por finalizada, por lo que es verdaderamente importante que los pilotos se mantengan en posiciones ventajosas. Destacó la facilidad de Helio Castroneves para adelantar, siendo el único Chevrolet de los primeros 7 monoplazas.
En la vuelta 104, Castroneves hacía su parada después de haber dado 29 vueltas con el mismo juego de neumáticos. En este punto, Alexander Rossi y Ryan Hunter-Reay pegaron un tirón del grupo, pero se encontraron con 2 pilotos que se negaron a ser doblados, lo que compactó el grupo y provocó enfrentamientos entre Graham Rahal y Alonso.
La nueva ronda de pit stops hizo que Ryan Hunter-Reay aventajara a Rossi, Alonso y Castroneves a más de 3 segundos. En la vuelta 121, Buddy Lazier impactaba contra el muro de la curva 1, dejando una gran cantidad de partes aerodinámicas sobre la pista. El Safety Car volvió a hacer aparición en el Indianapolis Motor Speedway.
130 giros después del inicio de la prueba, la carrera se relanzaba con Hunter-Reay a la cabeza. En menos de una vuelta, Alonso adelanto al piloto del DHL Honda para así volver a liderar las 500 Millas de Indianapolis. Una carrera muy interesante, muy emocionante, pero con muchas muchas interrupciones. 5 vueltas después, la velocidad volvía a ser protagonista con la desaparición del coche de seguridad.
Ryan Hunter-Reay se veía obligado a abandonar la carrera en la vuelta 137 por rotura de motor. De nuevo, la bandera amarilla volvía a ondear en el Indianapolis Motor Speedway. Una forma triste para poner punto y final a su actuación para Hunter-Reay, quien estaba realizando un fantástico trabajo.
Una nueva ronda de paradas dejó en fuera de juego a Alexander Rossi debido a un problema de la manguera mientras repostaba y posterior calado del motor. Así, pasó de ser 2º a ser 21º, lo que sin lugar a dudas condicionó enormemente su carrera.
En la vuelta 141, el Safety Car apagaba sus luces para volver a dejar correr al máximo a los monoplazas, con la condición de que esta situación tendría menos de 1 vuelta de duración. Ed Carpender perdió gran parte de su alerón delantero cuando se relanzaba la carrera. Tuvo que parar de nuevo en boxes y cayó hasta la 22ª posición.
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A 52 giros del final, la carrera se ponía de nuevo en marcha con Max Chilton al frente del grupo. Alonso era 12º, pero poco a poco comenzó a avanzar posiciones, rodando junto a Takuma Sato y el otro español de la carrera, Oriol Servià. Fase crítica de la carrera la que se vivía en estos momentos, ya que la mayor parte de los coches de cabeza centraban sus esfuerzos en ahorrar combustible para hacer solamente una parada más.
A 34 vueltas del final, la bandera amarilla iba a volver a ondear en el trazado de Indiana, lo que provocaría que la acción volviera a boxes con la parada de muchos muchos pilotos. Oriol Servià y Fernando Alonso salieron a pista en 6ª y 7ª posición, por lo que iban a poder afrontar el final de carrera desde una muy buena posición.
5 giros después, el coche de seguridad se retiraba para que la carrera se volviera a lanzar. Servià escaló hasta la 5ª posición, mientras que Alonso era 7º. Por delante, Max Chilton seguía liderando la carrera por delante de Castroneves y Sato.
En la vuelta 179, cuando luchaba en el grupo de cabeza, el motor Honda del McLaren de Fernando Alonso rompía en la recta principal, poniendo así punto y final a su actuación en las 500 Millas de Indianapolis. Fernando fue aclamado por miles de aficionados presentes en el Indianapolis Motor Speedway, quienes agradecieron su participación en la prueba.
De nuevo, la carrera se vio condicionada por el Safety Car mientras que los operarios retiraban el coche de Fernando Alonso. Cuando se retiró el coche de seguridad, un accidente múltiple dejó fuera de juego a Oriol Servià, James Hinchcliffe, Will Power, Josef Newgarden y James Davison.
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El final de carrera se convirtió en una carrera sprint a 10 vueltas, con agresivos ataques de Sato, Chilton y Castroneves. Takuma Sato realizó un espectacular adelantamiento a Castroneves a 2 vueltas del final, lo que le sirvió para cruzar la línea de meta en 1ª posición y así convertirse en el primer japonés en ganar las 500 Millas de Indianapolis.
