Symonds: «La revolución de 2017 debería retrasarse un año»
Pat Symonds, director técnico del equipo Williams, ha lanzado un serio aviso a la FIA para que recapacite sobre la incorporación de los cambios previstos de cara al 2017, ya que según el británico la Fórmula 1, todavía no está preparada para incorporarlos a la competición.
En principio, la idea era que las nuevas normas de cara al 2017 estuviesen definidas antes del 1 de marzo, pero a día de hoy aún no hay nada decidido. La próxima semana se producirá una reunión del Grupo de Estrategia y de la Comisión, en la que probablemente establezcan que necesitan más tiempo para preparar la revolución del 2017.
«Hay dos reuniones de reglamentación técnica que aún no se han tenido. Una a finales de este mes, y una en febrero, antes de que las reglas de 2017 se establezcan a principios de marzo. Así que sí, que estamos consiguiendo algunos de los detalles, pero no los fundamentos necesarios», explica Pat Symonds.
Para Symonds, las reuniones que se han mantenido hasta ahora son insuficientes, ya que se han fijado unas pautas a seguir, pero no se ha profundizado en los aspectos técnicos.
«El Grupo de Estrategia dio un mandato en cuanto a como tienen que ser los coches para 2017, y hemos estado trabajando en ello. Creo que ahora el Grupo de Estrategia se está moviendo, y están buscando los aspectos deportivos antes que los aspectos técnicos«, continua.
El director técnico de Williams, cree que se está haciendo todo de una forma muy apresurada, son demasiados cambios en muy poco tiempo y más cuando se está trabajando sin haberse establecido unos principios básicos.
«¿Vamos a producir un buen coche?, no lo sé. Creo que todavía tenemos trabajo que hacer en él. Me siento un poco apresurado, y presionado. Creo que en lo personal estamos tratando de mover todo esto demasiado rápido, sin establecer unos principios básicos para trabajar. Yo sería mucho más feliz si las cosas pasaron a 2.018 en lugar de 2017 para las nuevas reglas, y tendríamos un año realmente para la investigación que se necesita hacer. Pero esto es probablemente un grito en el desierto», concluye Symonds.

