Stéphane Peterhansel: «Esta victoria no ha sido nada fácil»
Casi dos semanas de odisea en tierras sudamericanas, donde las inclemencias del tiempo han vuelto a hacer acto de presencia y han provocado el caos y la catástrofe, se han resumido en la victoria de ‘Monsieur Dakar’, Stéphane Peterhansel, en la trigésimo novena edición del rally raid mas duro del mundo, el Rally Dakar. Con varios de sus principales rivales fuera de combate a las primeras de cambio, Peterhansel se ha impuesto a sus compañeros de equipo y compatriotas, Sébastien Loeb y Cyril Despres, en la prueba más dura del mundo.
Tras ver los abandonos prematuros del español Carlos Sainz, o el catarí Nasser Al-Attiyah, un piloto de la experiencia de Peterhansel ha sabido controlar la situación, que se la ha estado complicando gracias a la velocidad y madurez mostrada por su compatriota y nueve veces Campeón del Mundo de Rallys, Sébastien Loeb, hasta traspasar la linea de meta hoy en Buenos Aires. Por ello, el francés explica que al inicio del rally, sus esperanzas de victoria era pequeñas, aunque con el paso de los acontecimientos, fueron aumentando.
«Al inicio de la carrera, no estaba seguro de que podría ganar«, comenta Peterhansel en declaraciones al diario As. «Tuvimos una gran lucha al principio entre seis o siete pilotos, luego nos quedamos en cuatro, y al final éramos sólo dos, Sébastien (Loeb) y yo. Ha sido una pelea muy dura, he ganado yo, pero por muy poco. Probablemente, gané el Dakar cuando Seb pinchó.»
«Esta victoria no ha sido nada fácil«, remarca. «Ha sido uno de mis triunfos más difíciles. La lucha con Loeb me ha supuesto mucha presión, y al final sólo ha habido una diferencia de unos pocos minutos. Por eso estoy muy contento.»
Sin duda, la experiencia se ha visto reflejada en el resultado final y, de nuevo, como muchos dicen, ha sido el piloto más listo, el zorro más viejo, el que ha conseguido llevarse el gato al agua. Tras una primera semana donde el francés conservo, la segunda mitad de la prueba ha sido frenética y la presión de su compatriota Loeb, un difícil reto que superar.
«Quizás, esta ha sido la victoria de la experiencia una vez más. Hay veces que no soy lo suficientemente rápido para seguir a Seb (Loeb). Por eso, ayer el plan era intentar seguirle, pero tuvo el pinchazo. En la primera parte, me restó tres minutos y me veía muerto para la segunda. Pero salió al ataque y tuvo ese pinchazo«, comenta el galo.
Con una edad de 51 años, el piloto de Peugeot Sport ha saboreado la gloria del Dakar en trece ocasiones ya, tanto en moto como en coche, y tanto en África como en Sudamérica, pero el francés no se da por vencido ni por satisfecho y asegura que volverá el año que viene con ganas e ilusión de batallar por la que sería su decimocuarta corona en la prueba.
«¿Catorce? ¿Por qué no?«, cuestiona. «Lo que tengo claro es que el año que viene va a ser especial para mí, porque será el cuarenta aniversario del Dakar. He ganado el séptimo en coches, pero no me gusta pensar en récords. Yo me tomo cada victoria como si fuera la primera. Tengo la misma motivación«, asegura.
Por último, el francés ha asegurado que no ha habido presencia de órdenes de equipo en ningún momento durante este año y valora que eso es algo positivo para el deporte, ya que deja mas lugar y cabida al puro espectáculo y la lucha por la victoria.
«El espíritu en el equipo ha sido muy bueno«, asegura el de Peugeot. «El jefe, Bruno Famin, decidió no dar órdenes de equipo, y ha sido algo muy bueno. Los mejores pilotos, con el mismo coche, pero sólo el mejor podía ganar el Dakar. Ha supuesto mucha tensión al final, difícil de gestionar, pero ha sido muy bonito. Ha sido bueno para el deporte, para los aficionados y para los medios de comunicación», explica para finalizar.

