Sébastien Loeb vuelve a lucir los colores de Citroën y quizás no por última vez
Sébastien Loeb completó en la jornada de ayer el test del que tanto se ha hablado en la atmósfera del Mundial de Rallyes. El nueve veces campeón del mundo, el piloto que llevó a Citroën a la gloria, se ponía al volante del C3 WRC 2017 para completar una jornada de pruebas con la intención de que el galo le diera al equipo de ingenieros un feedback útil que les permitiera poder mejorar el coche en asfalto de cara al próximo Rally de Alemania.
Sin embargo, en Citroën Racing esperan que esta aparición en los test de Sébastien Loeb no sea ni la primera ni la última. Esperan que el nueve veces campeón del mundo pueda seguir ayudándolos en el desarrollo de un coche que no ha nacido de la forma en la que esperaban, en una temporada en la que aspiraban por volver a la lucha por el título y actualmente se encuentran como última potencia del campeonato. Además, quién sabe si el veterano piloto francés se anima a volver al campeonato del mundo de rallyes tras la más que probable retirada de Peugeot del Dakar tras la edición de 2018. Citroën, al menos, ya le ha ofrecido una oferta para 2018.
Por ahora, Sébastien Loeb prueba un C3 WRC que lo define como un coche muy rápido en condiciones ideales , capaz de conseguir la victorias, sin embargo, no tanto en condiciones meteorológicas o de tramos complicada.
«El feeling en asfalto seco al final fue muy rápido. No tengo muchos coches con los que compararlo, pero comparándolo con los viejos WRC, todo es algo mejor. Fue difícil encontrar el feeling en condiciones de mojado durante la mañana. Llovió mucho y las ruedas eran demasiado duras para estas condiciones. El coche es más nervioso que los viejos, por lo que lo hizo más complicado. La primera sensación es la de tener un coche de circuitos en un tramo. Cuando está completamente seco, es rápido y eficiente, pero en condiciones difíciles sería bueno mejorar un poco la maniobrabilidad y hacerlo más fácil de conducir», comenta Sébastien Loeb.


