¿Se ha terminado la aventura de Red Bull en la Fórmula 1?
Todos tenemos en la cabeza esta cuestión. ¿Red Bull ha dado por finalizada su aventura en la Fórmua 1? ¿A la marca de las bebidas energéticas ya no les interesa la Fórmula 1? ¿Qué va a pasar con Toro Rosso, el programa de jóvenes pilotos y toda la infraestructura que hay detrás?
Es una realidad que toda la cúpula de Red Bull está descontenta con la categoría reina. Han tenido durante las últimas dos temporadas un motor mediocre con el que no se les ha permitido evolucionar y conseguir resultados importantes. Después de cuatro años de dominio absoluto, con cuatro mundiales de pilotos y constructores, a Red Bull no le ha sentado nada bien esta era V6 Turbo llena de problemas. Esto provocó que la gran relación entre la cúpula de bebidas energéticas y Renault se fuera enfriando hasta tal punto que la ruptura para 2016 fuera inminente. Con esto, la llegada de otro motorista que les permitiera luchar por cosas importantes rondaba entre Mercedes y Ferrari. Sin embargo, los alemanes decidieron no darse un tiro en el pie y no motorizar a Red Bull, mientras que desde Maranello parecen reírse de la escuadra austriaca ofreciendo motores desfasados.
Hasta 2017, la posible entrada de Audi a la Fórmula 1 de la mano de Red Bull no se haría realidad, pero después del escándalo del «diésel-gate» en el que el Grupo Volkswagen está sumergido con multas multimillonarias y la dimisión de altos cargos de las marcas asociadas al grupo alemán, parece que todo se vuelve en contra de la cúpula de las bebidas energéticas. ¿La preocupación actual de Red Bull? Que no cuentan con un motor para 2016 y evidentemente, sin él, no pueden competir. ¿La posible solución? Marcharse de la Fórmula 1 dejando a la categoría reina sin sus dos equipos (Toro Rosso y Red Bull). Sin embargo, personalmente creo que Red Bull y Ferrari llegarán finalmente a un acuerdo. La Fórmula 1 no se puede permitir perder dos equipos.


Efectivamente. Ferrari tendrá que aceptar entregar motores 2016 a Red Bull dada su posición histórica y privilegiada dentro del gran circo. Varios consideran a los de Maranello como el espíritu/historia de la F1, por lo que están «obligados» a responder a ese «status» e impedir una catástrofe para el 2016.