Sainz vive un calvario en la qualy de Hungría: «Fin de semana duro»
Carlos Sainz se ha clasificado en la decimoctava posición para el GP de Hungría tras una sesión de clasificación complicada para el piloto español y su montura, pese a haber terminado como el mejor Williams de la parrilla. El madrileño conocía las limitaciones del FW48 desde el inicio del fin de semana y este sábado se han confirmado en clasificación, donde ha caído en la Q1 (1’20”621), pese al importante trabajo de puesta a punto junto a los ingenieros.
Carlos Sainz constata que su monoplaza no podía estar más adelante en la situación actual, pero mantiene la ambición para la carrera de mañana, donde intentará aprovechar cualquier oportunidad. Pero destaca que el monoplaza tiene un problema de equilibrio preocupante que hace que el coche reaccione de forma diferente en cada vuelta.
“Fin de semana duro. El balance del coche ha ido cambiando en cada sesión y en mi lado del garaje hemos tenido algunos problemas en el tren trasero que han hecho que el coche resultara impredecible y difícil encontrarle los reglajes óptimos. Aunque hubiéramos optimizado todo, creo que esto es el máximo que podíamos hacer hoy en cuanto a posición en parrilla. Mañana seguiremos empujando y lo daremos todo», comenta Carlos Sainz.



