¿Cómo ha sido la evolución de los cascos de Fórmula 1?
Uno de los «accesorios» más importantes en la vida de un piloto, es el casco, su función es vital ya que protege una de las partes del cuerpo que está más expuesta y una de las más delicadas sí esta llega a sufrir algún impacto, pero, ¿alguna vez se han puesto a pensar como ha sido la evolución de los cascos en la Fórmula 1?
Cerca de 1929 más que cascos eran sombreros, los pilotos solían usar una especie de boina que se ajustaba perfectamente a la cabeza para que esta no volara con la velocidad, a las que se agregaban unas gafas, tipo aviador, para la protección de la vista. Ante este tipo de protección no existían ninguna seguridad, por era lógico que si algún piloto recibía un golpe de consideración en la cabeza no lo contaría.
Después pasaron a utilizarse los cascos tipo aviador, estos cascos de inicio fueron fabricados de tela para después ser remplazado por el cuero, se ajustaban al contorno de la cabeza, se cerraban con broches o una hebilla y los pilotos se colgaban varios pares de gafas para cambiarlos con facilidad en caso de daño, la protección que ofrecía este tipo de cascos era casi nula, pero al menos tenían una mayor comodidad.
En los años 50 se empezó a utilizar el casco con la cara descubierta, eran tipo polista y tenían un relleno de corcho, su fabricación era de cuero, al principio estos cascos eran acompañados de gafas, pero poco a poco fue evolucionando y se empezaron a utilizar por primera vez las viseras o micas. Su función, la protección de los ojos de la luz natural.
Fue hasta el año 1964 cuando salieron por primera vez los cascos envolventes, eran fabricados de fibra de vidrio, lo cual permitían una mayor protección en ambos lados de la cabeza, contaban con un cuerpo envolvente, la cara y el cuello se cubrían por telas tratadas con un liquido ignífugo, o lo que ahora conocemos como nomex, además tenían una visera superior con micas protectoras, también contaban con micas rotatorias para la lluvia, y se seguían utilizando gafas debajo de las micas.
Para los años 70 llegaron los cascos cerrados, los cuales cubrían la cara con totalidad y contaban con una apertura para los ojos, la apertura era cubierta con micas transparentes hechas de materiales plásticos. El casco estaba fabricado de fibra de vidrio con rellenos de materiales no inflamables tipo hule espuma, y por primera vez se empieza a utilizar la balaclava, un funda de nomex para la cabeza la cual contaba con una apertura para la vista, con ello desaparecen los gafas de la indumentaria del piloto.
Este tipo de casco sufre una evolución cerca de 1995, la intención hacer un casco con mayor resistencia y protección, los cascos se empezaron a fabricar con un material más resistente como la fibra de carbono, la cual es capaz de resistir golpes mayores y tiene mayor aguante contra el fuego. En cuanto a la vista. Las viseras se empezaron a hacer de plásticos de alta resistencia a impactos y las micas eran cubiertas con películas plásticas desechables. Se añadieron ranuras de aire para que el piloto tuviera contacto con el ambiente, además se adaptaron aletas para hacer más aerodinámicos.
Como se pueden dar cuenta la evolución fue abismal, sabemos la importancia del casco en la actualidad, no sólo en el deporte sino también en la vida diaria, el uso correcto de este, puede prevenir muchos desastres.