Rubens Barrichello recuerda su relación con Ayrton Senna y el fatídico Imola 1994
Rubens Barrichello conoció a Ayrton Senna durante su carrera deportiva en categorías inferiores y sus primeros pasos en la Fórmula 1. El brasileño habla sobre la relación que tenía con el tres veces campeón del mundo de Fórmula 1 y asegura que desde que Ayrton Senna estaba en categorías inferiores, ya demostraba tener algo especial en su pilotaje.
El ex-piloto de Fórmula 1 habla sobre sus primeros encuentros con Ayrton Senna. Él debutaba en Jordan con el equipo, mientras que Ayrton Senna era una de las grandes figuras de la Fórmula 1, por lo que la humildad y lo servicial que era fue algo que le impactó mucho.
«Era un tipo diferente cuando pilotaba. Lo vi pilotando un F3000. Se podía ver algo diferente en su pilotaje cuando pilotaba. Me dio un consejo. Vino una vez a Kyalami, para mi primera carrera en 1993, en el garaje de Jordan, para ofrecerme algunos consejos. No podía creer lo que veía. Y él dijo: ‘Bienvenido, y si necesitas algo, estaré allí para ti’. Pequeñas palabras, pero tuvieron un gran impacto», comenta Rubens Barrichello.
Rubens Barrichello resultó gravemente herido una jornada antes del fatídico accidente que sufrió Ayrton Senna en Imola, durante el Gran Premio de San Marino 1994. Un fin de semana negro para el mundo del automovilismo, en el que hubo una gran cantidad de accidentes y dos fallecidos. Rubens Barrichello sobrevivió a su grave impacto y recibió la atención de Ayrton Senna horas después de su accidente, algo que recuerda el brasileño.
«Lo recuerdo muy claramente… era una larga línea recta. Y no tuvimos una buena velocidad máxima con el Jordan. Recuerdo que en la clasificación, era 8 décimas más rápido, era quinto, eso es lo que recuerdo. Luego, hubo un accidente. Y mi último pensamiento fue un ‘oops’. Este es mi último recuerdo… algo malo sucederá», añade.
“No recuerdo mucho. No recuerdo el día en que vi a Ayrton viéndome en el hospital. Me había roto la nariz, también me había roto un brazo. Pero estaba bien, nada de qué preocuparse a largo plazo. Pero fue, con mucho, el mayor accidente de mi carrera. He sido muy afortunado toda mi vida. No recuerdo el choque de Roland Ratzenberger, los sentimientos que sintió el paddock ese día. No lo recuerdo, y creo que es algo bueno», asegura.
«Recuerdo que cuando vimos su cabeza -la de Ayrton Senna- moverse en el auto, pensamos que estaba vivo. Luego busqué un billete para volver a Brasil como loco. Para el funeral. El funeral, no recuerdo mucho. Muchas imágenes vuelven a mí, en una cierta confusión», finaliza.



