Rosberg revela las artimañas y supersticiones de Schumacher en Mercedes
Nico Rosberg y Michael Schumacher compartieron equipo durante tres temporadas, en Mercedes desde 2010 hasta 2012, cuando el alemán decidió dar por finalizada su carrera deportiva en la Fórmula 1 después de completar su segunda etapa en la categoría reina con el equipo alemán.
El campeón del mundo de Fórmula 1 de la temporada 2016 habla de Michael Schumacher y cómo trató su llegada al equipo. Mercedes comenzaba un proyecto como equipo oficial en la Fórmula 1 en la temporada 2010, tras multitud de años como motorista, y se hacía con los servicios de Nico Rosberg -procedente de Williams- y Michael Schumacher -que volvía a la Fórmula 1 tras abandonarla en 2006-.
«Eso fue una locura. Nadie esperaba que Michael volviera, ni siquiera yo. Mi primer pensamiento fue el miedo. Tenía que prepararme para un posible fracaso. Fue duro. Me sentía completamente insignificante a su lado. Puedo recordar una reunión de estrategia que incluso discutió mi estrategia con Michael», comenta Nico Rosberg para Auto Motor und Sport.
Por otra parte, Nico Rosberg también destacaba la gran superstición que Michael Schumacher tenía con los números impares en los dorsales de su monoplaza. A pesar de que el alemán tenía asignado el chasis #3 para 2010 y siempre terminó por delante del alemán, el siete veces campeón del mundo debía llevar números impares en su dorsal, por lo que para 2010 se le asignó el dorsal 3 que tenía previsto lucir Nico Rosberg y para 2011 y 2012 también lució el #7, mientras que el campeón del mundo de 2016 lució el #4 en 2010 y el #8 en 2011 y 2012.
Además, el campeón del mundo de Fórmula 1 de 2016 admite que Michael Schumacher realizaba algunas artimañas, propias de su veteranía, para conseguir cierto rendimiento extra sin sobrepasar los límites del reglamento. Pone un ejemplo realmente curioso que conocieron en Mercedes una vez que terminaron una de las temporadas en la que ambos pilotos compartían equipo en Mercedes.
«A finales de año se supo que atacaba demasiado algunos pianos, en los entrenamientos libres, para poder dañar la parte inferior del monoplaza y bajar la altura del chasis», asegura Nico Rosberg, quien informa que esa táctica que realizaba le servía para ganar alrededor de una décima por vuelta.



