Renault pone como objetivo luchar por el título en 2020
La marca francesa considera el año 2020 como año clave para estar peleando por el Campeonato Mundial de Fórmula 1. Por ahora, se encuentran muy convencidos con la progresión que han tenido como equipo. Afirman que en los próximos meses tendrán como resultado una escudería sólida en todo sentido. Renault hizo su reaparición en la máxima categoría al comprar a Lotus en diciembre de 2015. Cuando adquirieron las acciones, se encontraron con un sinfín de problemas económicos. Su principal objetivo para 2017 será el de renovar las instalaciones y contratar un nuevo personal para el proyecto que tienen de cara al futuro,según ha dicho Bob Bell.
«Estamos ampliando la fábrica en algunas áreas muy específicas. Cuando empezamos a finales de 2015, éramos unas 470 personas. Ahora estamos en 580 o 590, aproximadamente. Cuando termine el primer cuatrimestre de 2017 seremos 620 o 630, y luego nos estabilizaremos”, afirma Bell a SoyMotor.com.
Bell considera que los resultados serán fundamentales, por lo cual una de las prioridades del equipo será buscar terminar quintos para la temporada 2017. Si los planes marchan bien, en 2018 el objetivo será el de subir al podio y a partir de 2019 buscar la victorias, para después conseguir el título en 2020.
«Nuestro objetivo para el año que viene es asentarnos en la media parrilla. Nuestra meta sería terminar quintos, en esa zona. Si lo hacemos, luego en 2018 deberíamos intentar subir al podio en alguna ocasión. Si lo conseguimos, nos pondremos en una posición en la que podremos luchar por el campeonato. Quizá no en 2019, pero sí en 2020, son objetivos realistas» ,agrega.
Esta reestructuración no es nada nueva para Bob Bell. En 2017 su función era la de director técnico cuando Daimler amplió su imperio, momento exacto donde Mercedes plantó la semilla que más adelante le daría la gloria en la máxima categoría.
«Es una situación muy similar, Mercedes compró Brawn a finales de 2009 y entonces reconstruyó el equipo. Es exactamente lo mismo con la compra de Renault a Lotus. Para mí, es como un ‘deja vu’, la mayor lección es la necesidad de tener un punto de paciencia. Y también el trabajo cooperativo. Necesitas paciencia para que esas dos organizaciones formen una y empiecen a rendir«, sentencia.