Renault Clio RS 2017: Te lo vas a pasar como un niño pequeño
Durante el Automobile de Barcelona, todas las marcas exponían sus modelos más potentes que actualmente cuentan en catálogo. Algunos destacaban más, otros menos, sin embargo, cada uno tenía su espacio de gloria para poder lucirse en su respectivo stand. Pese a que el Renault Koleos era el protagonista indiscutible de Renault en la capital catalana y del cual os hablaremos en unos días, la marca francesa decidió exponer uno de sus coches más bestias, el Renault Clio RS 2017.
A primera vista, lo que más nos llama la atención es su color amarillo que hace que nos podamos fijar en él a kilómetros. Sin embargo, algo que echo en cara al diseño de este modelo es que si no llevase ese llamativo color, me costaría diferenciar de lejos si se trata de una versión normal del Renault Clio 2017, o de la bestia, el RS.
En el morro, las diferencias con una versión normal del Renault Clio no son muy evidentes. Las luces antiniebla que forman el logotipo de Renault Sport, la lamina gris que recorre de lado a lado el paragolpes, junto a las letras RS bajo la insignia de la marca del rombo y entradas de aire de mayor tamaño, son las únicas señas diferenciadores de la versión más bestia del Clio 2017. En el lateral, podemos encontrar alguna que otra diferencia más, con unas impresionantes llantas de 18” en acabado negro brillante, al igual que los retrovisores, pinzas de freno de color rojo y el adorno del bajo de las puertas en el mismo color de la carrocería, con un pequeño detalle cromado. Señas insuficientes para una versión que tiene un motor que no baja de los 200 caballos de potencia.
En la parte trasera, sin lugar a dudas, se encuentra la seña más diferenciadora de este Renault Clio RS 2017 en comparación a la versión normal. La unidad expuesta contaba con un difusor enorme en el que estaban incrustada una doble salida de escapes, ambas en color platino que junto al amarillo y los detalles en negro que recorren toda la categoría, le sientan de maravilla. Además, contaba con un alerón que alargaba la línea del techo. Sin embargo, reitero en lo que he dicho antes. Echo de menos que su carrocería sea más diferente a la del resto de la gama, con unos pasos de rueda más sobredimensionados o un alerón trasero más extravagante, por ejemplo.
En cuanto al interior, el diseño es exactamente el mismo que el de las versiones más normales del Renault Clio. Sin embargo, destacan varios aspectos que dejan claro una cosa cuando abres la puerta del conductor: este coche es para tomárselo muy en serio. Destacan sus asientos tipo backet, los continuos detalles en rojo en todo el habitáculo y un volante con un mayor grueso y una línea roja en la parte superior, para indicar la referencia de giro. Además, cuenta con unas levas detrás de este para la caja de cambios secuencial de doble embrague EDC de serie. A mi gusto, la situación y el tamaño de las levas es perfecto. Por otra parte, se han mejorado la calidad de los plásticos en todo el habitáculo, algo que yo mismo criticaba en la versión anterior cuando pude contar con una pequeña toma de contacto en circuito.
En cuanto a espacio, no cambia las cotas del Renault Clio normal. Dos adultos irán perfectamente cómodas en las plazas delanteras, algo no sorprendente; mientras que en la parte de atrás, dos adultos que midan hasta 1,80 podrán viajar de manera confortable. Sin embargo, tres ya sería algo surrealista y el uso de la plaza central se tiene que basar en algo esporádico para sacarte de alguna urgencia. Terminando con el maletero, unos muy buenos 300 litros de capacidad, muy aprovechables y que se pueden extender hasta los 1.146 si abates los asientos traseros.
Sin embargo, la joya de la corona de este modelo no es ni su diseño, ni su interior y ni siquiera, sus detalles «racing». Lo que verdaderamente importa en este modelo, al menos lo que me importa a mi, es la salvajada que tiene debajo del capó.
Este Renault Clio RS 2017 se comercializa con dos motorizaciones que te hacen quedarte con la boca abierta. Entre las dos opciones disponibles están los motores gasolina con caja de cambios secuencial de doble embrague EDC que rinden a 200 o 220 caballos de potencia, en la versión RS o RS Trophy respectivamente, que te da un empuje brutal en todas las situaciones y te permite estirar los cambios de marcha hasta las 7.000 revoluciones. Sin lugar a dudas, un acompañante perfecto para un chasis que tiene una pinta espectacular.
¿Y por qué digo que el chasis es espectacular? Porque Renault te da la opción de poder elegir la versión de chasis que más se acerque a tu forma de conducir con tres versiones: el equilibrado Sport, asociado a unas llantas de 17 o 18 pulgadas, el chasis más rígido Cup y el Trophy que reduce la altura de la carrocería en 20 mm en la parte delantera y 10 mm en la trasera. Sin palabras.







