Rémi Taffin de Renault: «Sabíamos que el comienzo de año iba a ser difícil»
Completadas las primeras pruebas de la temporada 2017 del Campeonato del Mundo de Fórmula 1, Renault empieza a demostrar la velocidad que se esperaba del propulsor francés desde principio de año pero que algunos contratiempos, como problemas en el MGU-K, han retrasado. Y es que pese a que el desarrollo y avance de Renault frente a sus principales rivales, Mercedes y Ferrari, es notorio y visual, las cosas no han empezado muy bien este año.
Los puntos conseguidos en la última prueba por el equipo francés y la mejora que Red Bull ha mostrado en las últimas pruebas, son un claro ejemplo del avance en materia de potencia del propulsor Renault. Pese a ello, Rémi Taffin, director técnico del programa de motores de Renault en Fórmula 1, se muestra optimista de cara al resto de la temporada, reconociendo que esperaban tener un inicio de año complicado tras los problemas vividos durante la pretemporada.
«Sabíamos que el comienzo de año sería difícil», reconoce. «Hemos terminado las primeras cinco citas sin encontrar problemas en la carrera. En España, fuimos capaces de extraer más de la unidad de potencia en clasificación. Ya no estamos sujetos a las mismas restricciones que con el desarrollo mediante ‘tokens’, así que podemos desarrollar, a diferencia de los últimos tres años. Continuamos nuestra hoja de ruta para mejorar el rendimiento, cumpliendo los requisitos de fiabilidad», afirma el francés.
Sin duda, una de las citas más esperadas para este año es la llegada de novedades en el propulsor francés. Estas mejoras supondrán otro acercamiento en medida de prestaciones y potencia entre Renault y los dos motoristas de cabeza, Mercedes y Ferrari, y que se esperan dentro de poco, especialmente encaradas para solucionar los problemas en el MGU-K que los franceses arrastran desde la pretemporada.
«Estrenamos una nueva generación de MGU-K durante las pruebas de invierno», explica. «Hemos visto que el concepto no estaba preparado para condiciones de carrera. Su ventaja potencial es más la reducción de peso que el rendimiento. La nueva generación de MGU-K se desplegará con nuestra planificación del propulsor. Examinamos cada área para el progreso», asegura Taffin.
Para Renault y para todos los demás equipos del campeonato, la próxima parada es Mónaco y su histórico circuito urbano, dónde a pesar de que la potencia deja de ser tan importante como en un circuito de recorrido convencional, la recuperación de energía debida a las múltiples frenadas juega un importante papel.
«La consistencia es la clave en Mónaco. Mónaco es único en sus rutinas y algunas áreas del coche no son tan relevantes como lo serían en una pista más convencional. El piloto va a fondo menos tiempo y puede recuperar energía con bastante facilidad. La confianza también juega un papel importante. Un piloto de confianza puede hacer una gran diferencia», explica el de Renault para sentenciar.


