Red Bull responde contundentemente a las acusaciones de Sergio Pérez
En la previa del Gran Premio de Austria, Sergio Pérez declaró públicamente que las últimas novedades que Red Bull estaba introduciendo en el RB18 no estaban siendo dirigidas a su estilo de pilotaje, por lo que con el paso de las carreras se estaba sintiendo cada vez menos cómodo con el coche en comparación a principio de año. Unos comentarios del mexicano que parece que no han sentado del todo bien dentro de Red Bull.
Paul Monaghan, director de ingeniería del equipo Red Bull, admite que las mejoras que se introducen en el monoplaza no están dirigidas a un piloto u otro, sino que el objetivo de todas ellas es hacer el monoplaza más rápido. Por ello, contesta al piloto mexicano que no hay predisposición por parte del equipo a desarrollar mejoras que beneficien a Max Verstappen, por lo que da por cerrado este tema.
«No estoy al tanto de que hayamos dado un paso deliberado para hacer que el coche sea menos de su agrado. No es fácil hacer que los coches vayan más rápido, digamos. Y dentro de un conjunto bastante restringido de reglamentaciones técnicas y libertades, si encuentras una manera de avanzar un poco, a menudo la tomarás si está dentro de tus limitaciones financieras», comenta Paul Monaghan.
«Toda evolución pasa por un proceso con herramientas de investigación, la realización a tamaño completo y luego la evaluación a tamaño completo. Y si parece que le sumamos un poco de ritmo al coche, lo normal es que lo mantengamos sobre la base, lo que indica que el coche será más rápido. Ahora, puede ser que al implementar esas novedades haya sido más fácil para Max. Quizá su puesta a punto le ha sentado un poco mejor que a Checo. Pero no es que el coche esté anclado en sus parámetros, y que Checo no pueda luego revisar la puesta a punto para decir que está de nuevo a su gusto», añade.



