Red Bull podría verse obligado a montar los motores Honda en 2019
El posible principio de acuerdo entre Red Bull y Renault para 2019 y 2020 se encuentra en proceso de cancelación como consecuencia directa de la ruptura entre Toro Rosso y la marca francesa de cara a la próxima temporada. Un hecho que obligaría a los hombres de Christian Horner a asociarse con Honda, un gran paso atrás para la escudería austriaca si los fabricantes japoneses no logran mejorar sustancialmente sus prestaciones.
La ruptura definitiva entre Red Bull y Renault no será ninguna sorpresa, pues ambos se han visto obligados a convivir durante esta temporada. Además, el rendimiento de los motores franceses no está siendo el deseado. Un claro ejemplo es la aciaga temporada de Max Verstappen, quien ocupa la sexta plaza del Campeonato tras abandonar en 6 de los 13 Grandes Premios.
El acuerdo Red Bull-Honda ampliaría la relación que las dos compañías ya tienen en MotoGP, lo que conllevaría además grandes oportunidades de marketing para ambas. Al igual que sucede con Toro Rosso, es muy probable que, de llevarse a cabo finalmente el acuerdo, éste suponga mucho dinero para Red Bull, pues ya no pagará por sus motores, y probablemente recibirá fondos de externos de Honda, lo que significa que el compromiso del jefe de Red Bull, Dietrich Mateschitz, se reduciría sustancialmente.
Sin embargo, el principal problema reside en el potencial que Honda sea capaz de ofrecer en 2019, algo que podría determinar la decisión de continuidad en Red Bull tanto de Ricciardo como de Verstappen, quienes quedarán libres en el mercado ese mismo año. Y es que, si los japoneses no logran un motor competitivo, ambos pilotos acelerarían la búsqueda de asientos alternativos, con grandes opciones de marcharse a escuderías como Mercedes o Ferrari.
A más largo plazo, Red Bull continúa vinculado a la posible llegada de Porsche a la Fórmula 1 en el año 2021, lo que podría significar que el acuerdo con Honda quede limitado a sólo dos temporadas.

