Räikkönen, con los pies en el suelo: «Necesitamos más velocidad, no hay nada mal»
Kimi Räikkönen no está satisfecho con el rendimiento de Ferrari en el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1. Pese a que el manejo del coche no es malo, les falta velocidad.
Ferrari sigue un claro paso por detrás de Red Bull, y dos de Mercedes. La temporada de los italianos está yendo de más a menos y se está viendo reflejado de nuevo en la clasificación del Gran Premio de Estados Unidos, disputada en el Circuit Of The Americas. Durante todo el fin de semana se han asentado como el tercer equipo, pero no han conseguido alcanzar a los Red Bull a una vuelta, como tampoco parece que lo puedan conseguir en ritmo de carrera.
El finés ha conseguido sacarse de la manga una buena vuelta en su segundo intento de la Q3, lo que le ha valido para superar por dos décimas a su compañero de equipo, Sebastian Vettel. Aun así, se ha quedado lejos del registro del coche que partirá delante suyo, que no es otro que el de Max Verstappen, piloto con el cual ha tenido diversos encontronazos a lo largo de la presente campaña.
«Siempre se puede hacer mejor, pero francamente, el balance no es malo en todo el día. Simplemente, el coche no es lo suficientemente rápido. Necesitamos más velocidad, pero en términos de sensaciones y la manejo, no había nada mal», admite decepcionado Kimi Räikkönen.
En palabras del Campeón del Mundo, el SF16-H no se ha comportado mal durante el fin de semana, sencillamente no son tan rápidos como los coches que tienen por delante. La gran diferencia respecto a Red Bull se puede apreciar en el primer sector, donde los de Milton Keynes aprovechan todas las cualidades de su chasis en las rápidas enlazadas que conforman este tramo del circuito. Lo mismo ocurre con los Mercedes, que sacan toda su potencia a relucir a la hora de la verdad en las rectas de Austin.
«Seguimos probando cosas para tratar de avanzar con el paso del tiempo. El coche cambia de un circuito a otro dependiendo de la pista y las condiciones. Esto es un poco confuso para todos, pero el equipo sigue trabajando como de costumbre. No es ideal, es decepcionante, pero es lo que hay», se resigna el piloto de 37 años.
Para la carrera del domingo, Ferrari podría tratar de jugársela con una estrategia arriesgada para dar alcance de algún Red Bull, pero la realidad es que todos los pronósticos indican que en condiciones normales están en tierra de nadie. Por delante, unos Mercedes imbatibles con Red Bull al acecho, y por detrás, Force India liderando el apretado grupo medio de la parrilla que luchará por entrar en la zona de puntos.