Prueba BMW Serie 1 118d: Un premium realmente económico
Hoy nos ponemos al volante de un coche realmente conocido. Histórico dentro del mundo del automóvil y que no hace falta ser un auténtico aficionado al mundo del automovilismo para reconocer este coche si te lo ponen delante de ti. Pese a que es un coche que no ha cambiado demasiado en los últimos años, como acostumbran a hacer todas las marcas alemanas, el BMW Serie 1, en su último restyling, ha recibido algunos cambios en el salpicadero y detalles estéticos en su carrocería, principalmente en su firma luminosa.
Una vez más, gracias a Goldcar, empresa líder de alquiler de vehículos en España y con una gran expansión a nivel mundial, nos hemos puesto al volante de una de las versiones más lógicas y que más éxito de ventas tiene en el mercado, el BMW Serie 1 118d. ¡Comenzamos!
Diseño exterior: Un poco fuera de juego
Como he comentado hace unas líneas, las marcas alemanas y en concreto, BMW, acostumbra a estirar a más y no poder el diseño de los diferentes modelos que tiene en catálogo. Esto provoca que tras el paso del tiempo y sobre todo, cuando dicho modelo se acerca a su fin de vida en el mercado, a nivel de diseño se quede algo desfasado y fuera de juego.
Aún le quedan un par de años en el mercado antes de que BMW nos sorprenda con un nuevo diseño del Serie 1, y apostaríamos a que será un cambio realmente notable. Sin embargo, no quiero decir que el actual modelo no sea objeto de deseo para un público joven y no tan joven que quiere tener un vehículo premium pero sin tener que rajar, literalmente, su bolsillo.
Nos encontramos ante un modelo que ha cambiado principalmente en su firma lumínica, tanto delantera como trasera, en comparación a su antecesor. Además, las llantas de 17 pulgadas le dan una presencia mucho mayor. En cuanto a la delantera, se mantiene la filosofía de diseño de la marca, con las dos entradas de aire del motor separadas, con el logotipo justo encima, en medio de ambas, y sobre todo, se ha mantenido los dos aros de los faros delanteros. En definitiva y en mi opinión, un frontal quizá algo más afilado de lo que nos tienen acostumbrados en BMW.
Por el lateral, este BMW Serie 1 es la muestra perfecta de lo que debe ser una carrocería hatchback. Mucha más chapa que cristal, un morro prominente y una caída del techo hacia la zaga muy, muy leve. Tiene un perfil muy conservador, que sigue mostrando unas líneas prácticamente iguales que desde el primer BMW Serie 1 que salió al mercado.
Y en cuanto a la zaga, es la parte que más ha mejorado, en mi opinión a la versión anterior. Me gusta muchísimo, y los nuevos faros led han ganado espacio y son de mayores dimensiones que los de su antecesor, a la par que más juveniles que el resto de hermanos mayores, algo que se agradece y mucho.
Y hasta aquí los cambios que presenta a nivel exterior nuestra unidad de pruebas. Sinceramente, son realmente pocos y estamos a la espera de que BMW decida darle una gran vuelta de tuerca al diseño de la siguiente generación de su Serie 1. Lo estamos deseando.
Diseño exterior: 9/10 – Sobresaliente
Interior: Made in BMW
Este interior es de plantilla. BMW siempre se ha caracterizado por desarrollar interiores para sus diferentes modelos de manera muy homogénea. Pese a que en su catálogo podemos encontrar diferentes detalles que diferencian los interiores de cada modelo, podemos identificar, muy a primera vista, si el interior de un coche es el de un BMW o no.
El interior del BMW Serie 1 a mí personalmente me ha gustado mucho. Te montas en este coche y sabes que estás ante un habitáculo diseñado por las mismas personas que te pueden hacer sacar del concesionario un coche que su precio llega hasta los seis dígitos. Eso siempre ayuda. Además, todo está en su lugar, se respira exclusividad con la utilización perfecta los colores y el funcionamiento de todos los mandos es exquisito. Sin embargo, el tacto en los bajos del salpicadero podrían ser mejorados, aunque hay que tener en cuenta que no nos encontramos ante una terminación de interior alta de gama.
En cuanto a espacio interior, el BMW Serie 1 cumple a la perfección en las plazas delanteras. Regulación en altura y longitudinal del asiento, al igual que el volante, hace que puedas encontrar tu postura perfecta de conducción, incluso la mía que suele ser algo especial. Además, el contar con todos los mandos a mano facilita que una vez te montes en el interior de nuestra unidad de pruebas prestada por Goldcar, te sientas muy cómodo instantáneamente. Por detrás, las plazas traseras son perjudicadas por un túnel de transmisión muy invasivo, lo que provoca que la plaza central sea prácticamente inutilizable. Como detalle, se agradece el sistema que abate el reposacabezas central para lograr una mejor visión directa hacia atrás. Finalmente, hablando del maletero, está un poco por debajo de la media del segmento, con 360 litros de capacidad, lejos de los 400 litros que ofrecen alguno de sus rivales.
Interior: 8,5 – Notable
Comodidad: 9/10 // Habitabilidad: 8/10 // Seguridad: 9/10 // Equipamiento: 8/10
Motorización: Rendimiento sin que tu bolsillo sufra
Para esta prueba, contamos con un BMW Serie 1 118d, es decir, la motorización diésel del modelo con cambio manual de seis velocidades que rendía 150 caballos, uno de los propulsores más económicos que nos podemos encontrar en el catálogo de posibilidades de este modelo. Y es que no son pocos los motores disponibles, ya que en gasolina disponemos de potencias de 109, 136, 184, 224 y los 340 caballos del M140i. Y por otro lado, en diésel contamos con propulsores de 116, 150 y 190.
Nuestro motor se trata de un 2 litros de 150 CV y 300 Nm con tecnología TwinPower Turbo, que es capaz de ofrecer unas prestaciones mucho más que dignas, unas sensaciones al volante muy sorprendentes y que, además, es un mechero, ¡no consume casi nada!
Tenemos que tener en cuenta que no estamos ante una mecánica que ponga los pelos de punta y que mucho menos, tiene una orientación deportiva, pero realmente sorprende la capacidad de respuesta que tiene en cualquier situación, a diferente nivel de revoluciones. Además, cuenta con una caja de cambios manual de seis velocidades con un tacto entre relaciones corto y directo, favoreciendo el gran funcionamiento del motor durante la vida diaria. Están muy bien escalonadas y permiten que podamos estirar el régimen de revoluciones, con empuje del motor, si lo necesitamos en cualquier momento.
En cuanto a consumos, cerramos la prueba en unos muy competitivos 5,3 litros a los 100 kilómetros, bajando de los 5 en autovía y subiendo hasta los 6,5 litros a los 100 kilómetros cuando lo probamos dinámicamente en nuestro tramo de pruebas habitual.
Motorización: 9/10 – Sobresaliente
Rendimiento del motor: 9/10 // Consumo: 9/10 // Caja de cambios: 9/10
Comportamiento: Es un BMW
Ya puedes comparte un BMW de alta o baja gama, que el comportamiento dinámico que ofrecen cada uno de los modelos de la marca en sus diferentes acabados es espectacular. Este apartado es la razón principal por la cual te compras un BMW. Quieres disfrutar de la conducción, tener un coche muy eficiente en el paso por curva y que tenga una puesta a punto de chasis tan buena que sea increíble verlo traccionar. Con un eje delantero muy adelantado y la presencia de tracción trasera, nos lo hemos pasado muy bien.
El BMW Serie 1 entra en las curvas justo en el momento en el que tú lo exiges, de una forma precisa y directa como ninguno de sus rivales. Además, es un coche que tiene una gran puesta a punto y se nota cuando es capaz de redondear la trazada de forma perfecta en medio de la curva, esa en la que ha entrado de manera perfecta y justo por donde le has indicado.
Además, cuenta con una gran cantidad de ayudas electrónicas que te permiten contar con una gran seguridad a la hora de exigirle algo más de la cuenta al chasis, contando con una estabilidad de auténtica y merecida matrícula de honor. Además, nuestra unidad de pruebas contaba con el Driving Experience Control, o lo que es lo mismo, el selector de modos de conducción.
Aunque en muchos modelos del mercado es una auténtica pantomima esto de los modos de conducción, en nuestro BMW Serie 1 118d que nos prestó Goldcar, cada uno de los modos actúan sobre el funcionamiento del motor, el grado de intervención del control de estabilidad y la dirección. Podremos elegir desde el modo más ahorrador, el Eco Pro, pasando por los modos Comfort, Sport y el más bestia de todos, el Sport +, donde el vehículo muestra todo su carácter.
Comportamiento: 10 – Matrícula de Honor
Dirección: 10/10 // Suspensiones: 10/10 // Ayudas a la conducción: 10/10
Muchos son los que prefieren comprarse un coche de una marca generalista mucho más equipado y potente, que un premium del mismo precio y con menos equipamiento. Realmente yo soy de la primera opción, aunque tras probar este BMW Serie 1 118d, debo decir que una pregunta ha llegado a mi cabeza. ¿Prefiero ser cabeza de ratón o cola de león? Depende de las circunstancias y la capacidad económica de cada uno. Sin embargo, si tenemos un gran margen económico, apostaría por el BMW Serie 1 sin dudarlo, eso sí, algo más equipado.









