El problema que achaca Sergio Pérez a su lenta adaptación a Red Bull
Sergio Pérez completó en 2021 una temporada de menos a más en la que no ha tenido el rendimiento que él mismo esperaba con un monoplaza que ha sido capaz de ganar el campeonato del mundo de Fórmula 1 a manos de Max Verstappen. Sin embargo, el mexicano ha realizado una labor de equipo excepcional que le ha permitido renovar su contrato de un año con el equipo de las bebidas energéticas, con el objetivo de demostrar en 2022 una temporada con su rendimiento habitual.
El mexicano habla sobre qué fue lo que más le costó en su adaptación al equipo Red Bull, ya que fue realmente lenta debido a los pocos test que tuvieron en pretemporada, con solo tres días de pruebas en el trazado de Sakhir, en Bahréin. Unos test insuficientes para él que cambiaba de equipo y sobre todo, se ponía al volante de un monoplaza completamente diferente a lo que estaba acostumbrado en Racing Point.
«Tenemos que tener en cuenta el hecho de que llegué a una filosofía de coche muy diferente a lo que he estado pilotando durante toda mi carrera, por lo que creo que en ese aspecto ha sido una adaptación lenta. Es un monoplaza muy diferente, un motor muy distinto, de modo que tuve que aprender muchas cosas con un nuevo equipo y básicamente sin pruebas. Antes de la primera carrera, había hecho un día y medio de test. Pero el día completo fue únicamente para hacer cosas aerodinámicas. Por lo tanto, no había hecho nada antes del primer Gran Premio. Hay que tener en consideración diferentes aspectos, pero en general creo que ha sido una temporada prometedora. Como es lógico, habría esperado más, pero es lo que hay», comenta Sergio Pérez.



