¡Sangría histórica de Toyota en la noche de Le Mans! Porsche toma el liderato
Once de la noche local en Le Mans y justo tras cumplir la octava hora de carrera en la que los Toyota han mostrado durante todo ese periodo realizado su superioridad técnica con respecto a los Porsche, los problemas para los japoneses comenzaban a ser evidentes. Sébastien Buemi, a bordo del Toyota #8 reportaba problemas en su coche ya que estaba notando unos extraños ruidos en la parte delantera de su coche. Pese a que los ingenieros no veían ninguna anomalía en los datos de la telemetría, preferían ser cautos y finalmente entraban a boxes, rodeado de una gran nube de humo que hacía presagiar una noche larga para los componentes y mecánicos del Toyota #8.
Finalmente, tras muchos minutos de trabajo en el garaje y una gran distancia perdida de cara a la lucha por la victoria, el equipo Toyota decidía instalar un motor híbrido nuevo, siendo la sangría de minutos de varias horas. Mientras que este era reparado, el Toyota #9 también tenía que entrar para arreglar uno de los laterales de la carrocería ya que no se veía bien la posición y el dorsal. La visibilidad del dorsal y posición es algo obligatorio en todo momento dictado por el reglamento. Por su parte, el Toyota #7 paraba para seguir con su transcurso de la carrera al frente de la clasificación, quedándose sin su mayor rival en pista, el Toyota #8 que perdía todas las opciones de victoria con Sébastien Buemi a los mandos.
El Safety Car salía a pista en la novena hora y cuarto de carrera, por primera vez en toda la carrera, por culpa de la gran suciedad que había en pista y sobre todo, por el trompo y accidente del Ford GT #66 pilotado por Olivier Pla. Dicho Safety Car permitía a muchos contrincantes juntarse en un pelotón y a otros tantos de todas las categorías, separarse aún más ya que recordemos que en las 24 horas de Le Mans hay tres coches de seguridad a lo largo de la pista. En el caso del Toyota #7 conseguía tener más ventaja tras el periodo de coche de seguridad con respecto al Porsche #1, aumentando la distancia a más de tres minutos.
Tras el periodo de Safety Car, el Toyota #7 no conseguía recuperar el ritmo y rodaba muy lento a lo largo del trazado francés, con evidentes problemas. Tras intentar volver a boxes a una velocidad entre los 50 y 60km/h, el Toyota #7 no conseguía llegar y se tenía que parar en pista, justo en la recta antes de Indianápolis, siendo la primera de las muchas intentonas del Toyota #7 para llegar a boxes. Pero los esfuerzos se dieron en vano porque el Toyota #7 tenía que abandonar por no conseguir llegar a boxes con una rotura de embrague, según confirmaba el propio equipo.
Con el abandono del Toyota #7 y los problemas de #8 con una gran cantidad de vueltas perdidas, la victoria de las 24 horas de Le Mans, por el momento, se la disputarán entre el Porsche #1, quien rueda líder y el Toyota #9, con una vuelta perdida con respecto a los alemanes, siendo la única esperanza japonesa.
Minutos después, seguía la sangría de Toyota. La unidad #9, la única con opciones de victoria, sufría un pinchazo que tras recorrer gran parte del trazado a baja velocidad, provocaba fuego en la parte trasera del coche, provocando que se tuviera que parar y finalmente abandonara por los numerosos daños provocados en la parte trasera.
Tras el periodo de Safety Car y la masacre de Toyota, el Porsche #1 tomaba el liderato con nueve vueltas de ventaja sobre el segundo clasificado, un LMP2. Sin embargo, las opciones de doblete del equipo alemán eran muy considerables ya que entre el Porsche #2 y el LMP2 que ocupaba la segunda posición, había una única vuelta de ventaja con media carrera todavía por delante.
Pasado ya el periodo de locura en Le Mans, a partir de las dos de la mañana la acción en pista se normalizada y como máxima acción en LMP1 se encuentra hasta el momento la intentona del Porsche #2 para remontar hasta la segunda posición. Por otra parte, los equipos decidían que era momento de parar en boxes a eso de las dos y media de la mañana, teniendo una gran actividad la calle de boxes, sin ningún incidente destacable. El resumen, por su parte, de Toyota, es la unidad con dorsal número 8, que es la única que sigue en pista y a falta de doce horas del final de las 24 horas de Le Mans, rueda con una desventaja con respecto al líder de casi la treintena de vueltas.


