Pérez: «Me duele mucho, pero hoy un podio para mí no era suficiente»
Resultado desastroso para Sergio Pérez en el Gran Premio de la Ciudad de México. El piloto mexicano abandonó en la primera vuelta de la carrera tras un toque con Charles Leclerc en la curva 1 del Autódromo Hermanos Rodríguez.
Lo que pintaba ser un buen fin de semana para el piloto mexicano, terminó con un fatal resultado. Sergio Pérez comenzó el Gran Premio de la Ciudad de México desde la quinta posición por detrás de Daniel Ricciardo. El piloto de Red Bull tuvo una buena salida, superando a Ricciardo y Sainz, pero justo cuando llegó a la curva 1 en su intento por tomar el liderato de la carrera, terminó tocándose con Charles Leclerc.
El incidente afectó seriamente el RB19 del piloto mexicano, quien de inmediato fue a los boxes, aunque de poco sirvió ya que su monoplaza tenía daños importantes y tuvo que abandonar la carrera. Tras su abandono, se ha mostrado muy decepcionado con el resultado, asegurando que su objetivo el día de hoy era ganar la carrera, ya que un podio no era suficiente. Afirma que le dolió mucho terminar de esa manera, ya que había grandes posibilidades de conseguir la victoria en su carrera de casa.
«No pensé que Charles (Leclerc) fuera a frenar similar a nosotros, porque Max iba por dentro y yo por fuera, normalmente el que van en medio tiene menos margen de maniobra, y me tiré. Hoy para mí no era suficiente terminar en el podio, la verdad. Tenía demasiadas ganar de ganar la carrera y vi la oportunidad y me tiré por él. Me duele mucho, porque teníamos una gran oportunidad, pero lo intenté. Había que intentarlo, porque si adelantaba, salía de esa curva en primer lugar y hubiera sido la oportunidad de ganar la carrera, pero no fue así, tuve el contacto con Charles. Sinceramente lo volvería a intentar, porque para mí un podio hoy no era suficiente. Lo único que sueño es con ganar en casa», comentó Sergio Pérez.
Por otra parte, aseguró que el equipo intentó hacer todo lo posible para regresar el RB19 nuevamente a la pista, pero con los daños que tuvo el coche y el tiempo que perdió, no tenía sentido regresar.
«El equipo estaba intentando solucionar los problemas, pero vimos los daños del coche y no había nada más que hacer», concluye Pérez.

