El peligro de los ‘hackers’ acecha a la Fórmula 1
Los peligrosos piratas de internet, llamados ‘hackers’, tienen métodos muy sofisticados para interferir en cualquier aparato electrónico, y en la Fórmula 1 la electrónica está a la orden del día. Desde aquel suceso extraño en Singapur 2008, donde Mark Webber tuvo un fallo en el cambio atribuido a la interferencia eléctrica de una línea subterránea, los equipos de Fórmula 1 toman precauciones adicionales en torno al circuito de Marina Bay.
El potencial de estos hackers es inmenso, y por eso, empresas de sistemas antivirus como ‘Kaspersky’ se han lanzado a la Fórmula 1 de la mano de Ferrari. Según el jefe de ventas de Kaspersky, Alexander Moiseev, la sofisticación de los hackers significa que si un equipo se anima a correr sin una fuerte protección, están poniendo en peligro todos los datos y su coche podría llegar a ser controlado por otra persona.
«No quiero crear un cielo negro, pero técnicamente sin protección, las puertas están abiertas. Todos los equipos tienen su propia seguridad y conocimiento de sí mismos, pero la protección es fundamental. Nosotros hemos hecho un gran trabajo con Ferrari durante un año y medio. Hemos aprendido mucho para ajustar el producto y crear soluciones», señala Moiseev para ‘Motorsport.com’.
Muchos de los grupos de piratas informáticos están interesados en asustar a la gente o conseguir dinero, pero algunos podrían llegar a derribar un equipo de Fórmula 1 por mero placer. Moiseev está convencido de que las amenazas son cada vez mayores, lo que supone una tarea interminable para su empresa en términos de seguridad.
«El mundo del malware es realmente un negocio, un gran negocio. Algunos están dirigidos a liberar dinero, otros a asustar a la gente, pero desgraciadamente la inversión es enorme, por lo que tenemos que estar constantemente actualizados. Dentro de esos grupos de hackers hay personas con mentes privilegiadas», concluye Alexander Moiseev.
Por desgracia, la Fórmula 1 no está exenta del peligro de estos piratas informáticos, pero por ahora no han conseguido llegar a la situación de parar un coche o algo peor, tal vez porque el precio de romper los sistemas es demasiado alto. Esperemos que siga así.