Ocon: «Tienen que matarme antes de abandonar una carrera volutariamente»
En el pasado Gran Premio de Qatar, los pilotos sufrieron enormes dificultades físicas al tener que empujar al máximo de su potencial durante todas las 57 vueltas que duró la carrera. Y es que la obligación de tener que parar cada 18 vueltas como máximo para cambiar unos neumáticos que sufrían deformaciones estructurales con los pianos del circuito de Losail; hizo que la degradación fuera nula y los pilotos pudieran pilotar sin tener que gestionar gomas.
Un empuje al máximo continuado en un circuito muy exigente con muchas curvas rápidas, y sobre todo unas condiciones de humedad y temperatura muy duras, hizo que muchos pilotos lo pasaran realmente mal para terminar la carrera e incluso Logan Sargeant pidiera poder abandonar porque no aguantaba más dentro del coche. Una retirada voluntaria que Esteban Ocon nunca evaluó en el pasado Gran Premio de Qatar, llegando a asegurar que a él le tendrían que matar primero antes de abandonar una carrera voluntariamente.
«Estos son los puntos más difíciles por los que tuve que lucha. Me sentí mal en la vuelta 15 y 16, vomité durante dos vueltas dentro del cockpit. Luego me dije ‘mierda, esta va a ser una carrera larga’. Intenté recordar que en el deporte, la mente es la parte más fuerte del cuerpo y logré dominarla y terminar. Pero, sinceramente, no esperaba que la carrera fuera tan difícil. Normalmente puedo hacer dos distancias de carrera, incluso en Singapur. Físicamente, a nivel muscular y cardiovascular, todavía estoy bien, pero no sabía que iba a haber 80 grados dentro del cockpit durante esa carrera. No creo que hicimos el mejor trabajo en términos de refrigeración del calor en la parte trasera y eso lo disipa dentro de la cabina donde conduce el piloto, y creo que por eso me sentí tan mal. Pero no estaba dispuesto a abandonar, incluso si me sentía mal. No es una opción rendirse. Nunca tuve la intención de hacerlo. Tienes que matarme para que me rinda», comenta Esteban Ocon



