El nuevo director de Alpine F1 no cree en los anteriores planes del equipo
El equipo Alpine F1 pasará de ser fabricante a equipo cliente a partir de la temporada 2026 de la Fórmula 1. Esta decisión viene impulsada por un Grupo Renault que vio como la rentabilidad del proyecto de la categoría reina se veía claramente lastrada por el diseño y desarrollo de la unidad de potencia de Fórmula 1 que no estaba cumpliendo con las expectativas de la marca en términos de rendimiento y fiabilidad. Y por ello, se ha tomado la decisión de pasar a ser cliente.
Una decisión que vino acompañada de que los franceses decidieran tirar por la borda la temporada 2025 a las primeras de cambio, algo que les ha hecho terminar el 2025 como último clasificado de la temporada 2025 de la Fórmula 1 y con la sensación de que tienen mucho que mejorar para dar muchos pasos hacia delante el próximo año. Con su llegada a la parrilla de la Fórmula 1 en 2021 en sustitución de Renault, los dirigentes de Alpine habían sido muy claros respecto a la hoja de ruta del equipo: alcanzar el nivel de los equipos punteros lo antes posible. La escudería incluso se había marcado un plazo de 100 Grandes Premios para llegar a los puestos de cabeza de la disciplina.
Cinco años y 114 carreras después, Alpine es última del campeonato de constructores tras una temporada 2025 más que decepcionante. Lógicamente, el plan ha cambiado desde 2021. Inicialmente mantenido, el objetivo de las 100 carreras terminó por rebajarse y, finalmente, por dejarse completamente de lado tras los numerosos cambios en la dirección de Enstone. Pero son ya seis directores de equipo los que han recorrido el frente del equipo Alpine F1 y los objetivos no se han cumplido, es evidente, y por ello, Steve Nielsen, actual jefe de equipo de Alpine F1, ha detallado su visión, que no es en absoluto comparable a la de sus homólogos de 2021.
«No soy alguien que crea en planes a 100 Grandes Premios, ni en planes a tres, cinco o incluso diez años. Creo más bien en poner a las mejores personas posibles en los puestos adecuados, darles una misión clara, hacer que todo el equipo avance en la misma dirección y luego trabajar tan duro como sea posible para hacer el mejor trabajo posible. Es un proceso lento, progresivo, casi de desgaste, y se espera que con el tiempo lo hagamos mejor que los demás. Puedo decirles que estamos construyendo un coche mejor el año que viene que el de este año, pero no puedo decirles si eso se traducirá en una primera, una décima o una vigésima posición en la parrilla. Sé que hemos progresado, pero los otros nueve equipos hacen exactamente lo mismo que nosotros. Así que no sabemos hasta qué punto han avanzado ellos», comenta.
«Todo lo que sé es que estamos haciendo el máximo, que estamos mejorando nuestra estructura, que estamos contratando en las áreas en las que somos más débiles, y que este trabajo de fondo empieza ahora. No se endereza una situación como esta en unos pocos meses, ni siquiera en un año», añade.



