Ben Sulayem busca intervenir ante la crisis de Alonso, Aston Martin y Honda
La delicada situación competitiva que atraviesa Fernando Alonso junto a Aston Martin y Honda ha encendido las alarmas en la categoría reina del automovilismo. Previo a la celebración del Gran Premio de España en Madrid, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, mantuvo conversaciones directas tanto con el piloto asturiano como con el propietario del equipo, Lawrence Stroll, para abordar el complejo panorama que enfrenta la asociación con el fabricante japonés tras un inicio sumamente desastroso.
El bicampeón del mundo, que recientemente cumplió 45 años, no ha ocultado su profunda decepción con la normativa actual de motores, pues se encuentra en la recta final de su trayectoria deportiva y corre el riesgo de terminar con un papel secundario. Con un futuro aún sin confirmar de cara a 2027, el propio mandatario de la FIA expresó su inquietud ante la posibilidad de que una leyenda del deporte abandone la competición por meras circunstancias reglamentarias y técnicas.
«No podemos permitir que Fernando Alonso, un gran campeón, se retire simplemente por las circunstancias. No es así como se debe abandonar la competición. Necesita tener éxito y luego retirarse cuando quiera, no porque se vea obligado a hacerlo por su rendimiento. Hablaré con él. Lo vi muy triste, y le dije: ‘Fernando, lo entiendo, no es aceptable que vengas a tu propio país y ahora [como] bicampeón del mundo…'», expresó.
Mohammed Ben Sulayem, también aseguró que está en la disposición de evaluar modificaciones normativas y herramientas de apoyo dentro del marco legal vigente, recordando los movimientos previos realizados.
«Ya hicimos algo en mayo, legalmente para el equipo, con el motor, para que pudiera mejorar. Así que le dije: ‘No te voy a decir lo que vamos a hacer. Por favor, dime qué quieres, porque eres el piloto. Ven y dime qué debemos hacer para mejorar estos resultados’. Creo que el sistema ADUO fue diseñado como un mecanismo de recuperación, y esa posibilidad se ha abierto para Honda. Y necesitan más. Las reglas son las reglas y deben servir al bien del deporte. Pero a veces puede ser necesario ajustarlas», añadió.
Esta intervención directa pone nuevamente sobre la mesa el funcionamiento del sistema ADUO (Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización), concebido originalmente para proteger a los nuevos fabricantes de rezagarse irremediablemente. Si bien Honda ya recibió paquetes de asistencia adicionales, que incluyen un margen financiero de 19 millones de dólares y más horas de pruebas en banco de potencia, las deficiencias del sistema han generado debates y roces políticos entre los distintos equipos de la parrilla.

