No ha sido el viernes más sencillo para Red Bull en Portugal
Red Bull ha terminado la jornada de entrenamientos libres en las primeras posiciones, pero de nuevo lejos del equipo Mercedes. Los de las bebidas energéticas han sufrido problemas de agarre y la puesta a punto del monoplaza no ha sido la ideal, algo que les ha lastrado en rendimiento. Además, durante la segunda sesión de libres, Max Verstappen se ha visto envuelto en un incidente con Lance Stroll en la primera curva, algo que también ha parcializado el trabajo del equipo Red Bull en los entrenamientos libres del Gran Premio de Portugal.
«Ha sido un día complicado, la pista parecía muy resbaladiza. Tan solo había una trazada buena, en el resto perdías mucho agarre. El viento también ha hecho acto de presencia en los Libres 2, pero hemos mejorado para la segunda sesión y el coche ha sido más cómodo al final. Estamos intentado seguir mejorando, ya que sabemos que hay más cosas que podemos hacer mejor para ser más rápidos aquí. También ha sido interesante probar los nuevos compuestos que ha traído Pirelli, uno ha estado algo flojo pero el segundo ha estado bien. No estoy seguro si eran más rápidos que los actuales pero no tengo nada negativo para decir. Será complicado saber si podremos luchar contra Mercedes este fin de semana, ellos parecen son muy rápidos. Nosotros vamos a ir a por todas y veremos dónde nos encontramos mañana», comenta Max Verstappen.
«El circuito es divertido, pero también hemos tenido muy poco agarre y viento. Las temperaturas han ido bajando con el paso de las horas y por ello, me he sentido mejor en los Libres 1 que en los Libres 2. Será un nuevo desafío para nosotros el de mañana y estoy seguro que con una última sesión de entrenamientos libres, la pista estará mucho mejor para la clasificación. Es complicado saber dónde nos encontramos tras la jornada de hoy, ya que las diferencias con el resto de la parrilla son muy pequeñas. Las condiciones también han cambiado con cada vuelta hoy, por lo que tendremos que esperar a mañana para descubrir cuál es el ritmo real de cada uno», añade Alexander Albon.



