Niki Lauda y el ‘halo’: «No se puede proteger a los pilotos como a bebés»
Niki Lauda se muestra preocupado y crítico por las directrices que está tomando Liberty Media, para mejorar e incrementar la emoción del Gran Circo, en un momento tenso entre algunos equipos y los mandatarios que ya empieza a reflejarse de forma negativa en los ingresos de los derechos comerciales de la Fórmula 1.
Y es que el expiloto cree que a Liberty Media se le está acabando el tiempo, el voto de confianza que se le dio para entender el funcionamiento de la categoría, y precisamente no está tomando decisiones acertadas, como la intención de igualar la competitividad entre los equipos y la introducción del Halo, a lo que se opone rotundamente en declaraciones para el medio italiano «La Gazzetta dello sport».
«Estoy preocupado. Fue correcto darles un tiempo para entender qué es la F1 pero está a punto de caducar. La FIA, Chase Carey y Ross Brawn quieren nivelar el rendimiento, cosa contraria al ADN del deporte, ya que es un error pensar que los Grandes Premios serán más atractivos con ganadores diferentes. Además del desarrollo de los coches, la valentía del piloto es fundamental y no se les puede proteger como a bebés introduciendo el Halo, por ejemplo», explica Lauda.
Los reciente problemas financieros que empiezan a aparecer también le preocupan, puesto que en este trimestre se ha conseguido 273 millones de dólares para repartir entre los equipos a final de temporada, mientras que en el mismo periodo del pasado año la cantidad era de 316 millones. Este descenso lo atribuye al crecimiento de costes de un año para otro, por eso opina que encontrarán un compromiso conjunto de presupuestos, pero aún así cuestiona los planes de Liberty.
«Estoy seguro que encontraremos un compromiso satisfactorio, pero el problema es otro: el crecimiento de unos 70 millones de euros al año ha hecho disminuir los ingresos. ¿A dónde queremos ir con esto? Creo que debería haber más ideas para generar dinero de las que veo», comenta el austriaco.
Por último, se posiciona a favor del límite presupuestario mencionado con anterioridad, aunque cree que ello necesita tiempo. Al menos deberían aplicarlo con tres años de margen, pues ve precipitado llevarlo a cabo ya por la falta de premeditación y lo que ello conllevaría, que según él es el despido de sus trabajadores de forma masiva.
«El límite de presupuesto es lógico y correcto, pero se necesita un plan de tres años para realizarlo, ya que tenemos empleados y ¿que haríamos con ellos? ¿Los despedimos? Por eso Liberty debe pensar cómo hacerlo antes de anunciarlo», concluye el director no ejecutivo de Mercedes.