Niki Lauda recuerda la temporada de 1984: «Prost me desafió como ningún otro»
Con motivo de la celebración del Goodwood Festival of Speed en Gran Bretaña, donde se reúnen maquinas y piloto de todas las épocas, el ex-piloto y tricampeón del mundo de Fórmula 1 y ahora director no ejecutivo del equipo Mercedes, Niki Lauda, ha realizado una serie de declaraciones al diario Frankfurter Allgemeine Zeitung en las que recuerda como fue la temporada de 1984, en la cual tuvo que convivir junto a Alain Prost en el equipo McLaren, año que el austriaco resume en «¡el año con Prost fue doloroso!».
Según explica Lauda, la llegada de Prost al equipo fue totalmente accidental, y se debió a una serie de infortunios en los que se involucran Renault, Ron Dennis y el hasta entonces compañero del austriaco en McLaren, John Watson.
«Después de volver a corren en 1982, desarrollé el coche solo porque mi compañero de equipo en McLaren, John Watson, no había firmado su contrato debido a un altercado con Ron Dennis por una suma de 5.000$. Era una riña estúpida, ya que se ofreció a pagarle 5.000, pero Dennis ya había tomado la decisión de no mantenerlo. Paralelamente Renault despidió a Prost, y así es como llegó al equipo», explica Lauda.
Entre las dificultades con las que se encontró Lauda aquella temporada estaban el gran talento del francés, quien con el mismo coche no dejó de batirle en clasificación.
«En la calificación teníamos hasta 1,200 caballos de fuerza en lugar de los 600 de carrera y neumáticos de clasificación para una vuelta. Odiaba eso. Prost era todavía más rápido. Cada vez que pensaba que le ganaría, no lograba reducir la diferencia de 2 décimas. Así que cambié de estrategia y me centré en la carrera. Eso fue suficiente para hacerme con el título por medio punto. Prost me desafió como ningún otro lo hizo antes. Nunca hubo ninguna agresión de su parte, pero tuve que luchar en todos los niveles para ganarle en la lucha por el título», asegura el austriaco.
Como director no ejecutivo del equipo Mercedes, Lauda ha sido testigo de las artimañas que han usado tanto Lewis Hamilton como Nico Rosberg para desestabilizar al otro en los tres años consecutivos en los que lucharon entre ellos por el título. Sobre esto, el austriaco asegura que también lo hizo con Prost.
«He utilizado todo tipo de trucos. Prost siempre estaba mordiéndose las uñas. Me miraba y me prestaba atención a cada detalle. En el saludo de la mañana siempre le miraba a los ojos, y siempre he tratado de hacerle sentir que estaba en la parte superior de mi juego», añade el tricampeón.
«Una noche antes de una carrera, me invitó a cenar una señora muy interesante. Me permití exactamente una hora con ella, de 20 a 21, no más. Fue muy importante para mí estar muy bien preparado para la carrera. A la mañana siguiente, tenía muy mala conciencia y yo creí que Dios me iba a castigar y que perdería el campeonato. Pero Prost entonces llegó con una gran sonrisa y me habló con gran franqueza sobre su aventura nocturna con un noble nativa de Mónaco. Pensé internamente: gracias a Dios mi problema se resolvió, ganaré», concluye Lauda.
