Nielsen, Molina y Fuoco vencen para Ferrari unas dramáticas 24 Horas de Le Mans
Nicklas Nielsen, Miguel Molina y Antonio Fuoco, pilotos del Ferrari AF Corse #50, se han llevado la victoria en la edición 2024 de las prestigiosas 24 Horas de Le Mans, una carrera que, como siempre, ha vuelto a estar repleta de emociones fuertes hasta el último segundo. En una edición dónde la igualdad ha sido máxima durante toda la prueba, los pilotos del 499P dorsal #50 se han impuesto a los del Toyota #7, Jose María López, Kamui Kobayashi y Nyck de Vries, en una batalla donde las estrategias y el uso de energía han sido clave. El tercer puesto también ha sido para Ferrari, en este caso el #51 pilotado por Alessandro Pier Guidi, James Calado y Antonio Giovinazzi.
En la categoría LMP2, el triunfo se lo ha llevado el dorsal #22 de United Autosport, con Oliver Jarvis, Bijoy Garg y Nolan Siegel al volante, mientras que en la recién estrenada categoría LMGT3, la única que ahora usa turismos en la prestigiosa cita francesa, la victoria se la ha llevado el Porsche 911 GT3 R #91 de Manthey EMA, pilotado por Morris Schurring, Richard Lietz y Yasser Shahin.
Tras una noche pasada por agua y donde el coche de seguridad fue el principal protagonista, la carrera entraba en las últimas seis horas con una nueva neutralización provocada, esta vez, por un accidente del Aston Martin #27 de la categoría LMGT3, que detendría la acción en pista hasta que el reloj marcaba cinco horas y treinta minutos por delante. Tras volver a verde, el Cadillac #2 lideraba la carrera seguido del Porsche #5, aunque ambos manejaban una estrategia notablemente diferente a la de sus perseguidores, un grupo formado por los Ferrari #83 y #50, los dos Toyota #7 y #8, y el Porsche #6.
El Ferrari #50 recogía el liderato a falta de unas cinco horas para el final, estableciéndose así el orden real de carrera con el Ferrari #83 segundo, el Toyota #8 tercero, el Porsche #6 cuarto y el otro Toyota, el #7, quinto. Sin embargo, los Toyota mostraban sus cartas con el paso de las vueltas y ascendían a los primeros puestos con menos de cuatro horas por delante, coincidiendo con los problemas eléctricos en el Ferrari #83 de AF Corse que dejaban al prototipo privado de la marca italiana fuera de juego.
Con el Cadillac #2 nuevamente líder y Álex Palou al volante, los dos Toyota iniciaban su particular persecución con el #7 de Kamui Kobayashi por delante del #8 de Sébastien Buemi, mientras los Ferrari #50 y #51, con diferentes estrategias, restaban cuarto y quinto. La carrera avanzaba y la lluvia volvía a hacer breve acto de aparición sobre el trazado de La Sarthe con tres horas por disputarse, situación que colocaba al Cadillac #2 de Álex Palou de lleno en la lucha por la victoria, perseguido por un Ferrari #50 con Miguel Molina al volante que trataba de recortar diferencias.
Sin embargo, la clave de la carrera se disputaría en las últimas dos horas, cuando la lluvia arreciaba sobre el circuito de Le Mans una vez más y obligaba a los pilotos a parar en boxes para montar la goma de agua. El Ferrari #50 se situaba líder de carrera tras esta parada, mientras un problema en la parada del Toyota #8 comprimía la lucha por el segundo puesto en favor del Ferrari #51, tocándose ambos coches luchando por posición y cayendo el Toyota al sexto puesto tras trompear. Ferrari recogía pues el primer y segundo puesto en carrera, pero Toyota volvía al ataque con el #7 y Jose María López al volante, quien adelantaba al #51 de Ferrari con una hora y tres cuartos por disputarse.
Una puerta abierta en el #50 obligaba al Ferrari líder a pasar por boxes para cerrarla, dejando al Toyota #7 líder de la prueba, situación que se mantendría hasta una última hora donde un trompo de Jose María López a manos del Toyota #7 abría la puerta de una posible victoria del Ferrari #50, con estrategia cambiada. Y así se desarrollaría el final de carrera, con un Nicklas Nielsen que, a manos del Ferrari, conseguiría gestionar la energía para cruzar la meta en cabeza y sin hacer una parada más, llevándose el triunfo en esta carrera.



