Newey cree que la Fórmula 1 se está equivocando en su camino hacia la sostenibilidad
La Fórmula 1 actualmente se encuentra trabajando para intentar conseguir ser más ecológica en el futuro. Tras la llegada de Liberty Media a la dirección de la categoría reina, la competición trabaja para mejorar la sostenibilidad del deporte y conseguir la neutralidad de carbono en 2030, utilizando nuevas operativas y combustibles durante la competición cada fin de semana.
Adrian Newey, director técnico de Red Bull, analiza la situación que actualmente vive la Fórmula 1 y las decisiones que se están tomando con el objetivo de convertir la categoría reina en una competición mucho más respetable con el medio ambiente. El ingeniero admite que la Fórmula 1 tiene la responsabilidad de dar ejemplo como cúspide del automovilismo, sin embargo, cree que el camino que se ha decidido tomar no es el correcto ya que actualmente hay mucha información falsa al respecto.
«El medio ambiente y la sostenibilidad son grandes temas a los que se debe prestar atención. La Fórmula 1 puede y debe desempeñar un papel en eso. Existe una discusión sobre de dónde debería provenir la fuente de energía: eléctrica, biocombustible, combustible sintético, hidrógeno. Hay mucha información errónea flotando sobre el tema, especialmente en el lado eléctrico. Nadie parece estar hablando de la cantidad de energía que se utiliza para mantener un coche en movimiento», comenta Adrian Newey para Motorsport Magazine.
Todo está dirigido por el gobierno, que está influenciado por los fabricantes de automóviles. Algunos cambios en la Fórmula 1 también son el resultado del cabildeo. «Necesitamos coches más pequeños, ligeros y energéticamente eficientes. Nuestros coches se han vuelto más grandes y pesados, no son particularmente eficientes aerodinámicamente porque tienen mucha resistencia. Desafortunadamente, la Fórmula 1 ha logrado lo contrario con las nuevas reglas. Está claro que para la Fórmula 1 y la industria automotriz en general, los coches más grandes y pesados y la obsesión de la gente por sí funcionan con baterías o gasolina es la dirección equivocada», añade.
«El mayor problema es la cantidad de energía que se necesita para mover la maldita cosa, sin importar de dónde venga esa energía. Parece que las reglas técnicas de Fórmula 1 no lo reconocen porque, por supuesto, los grandes fabricantes de automóviles no quieren eso. Al menos eso es lo que pienso», finaliza.



