Mika Häkkinen vuelve a ponerse a los mandos de un F1
El piloto finlandés dos veces campeón del mundo con McLaren, Mika Häkkinen, ha vuelto a subirse a un monoplaza de Fórmula 1 este fin de semana. Häkkinen ha participado en un Gran Premio histórico por las calles de Mónaco a los mandos del Mclaren M14A, pilotado originalmente por Denny Hulme durante 1970 y 1971. En esta carrera han participado antiguos compañeros de Häkkinen como Eddie Irvine, Thierry Boutsen, John Watson y Ricciardo Patresse. El piloto finlandés mostró su alegría por volver a encontrarse con antiguos compañeros y el ambiente que había en las gradas.
«Fue genial estar en compañía de antiguos compañeros como Irvine, Boutsen, Watson y Patrese, sobre todo por que las gradas estaban llenas y el ambiente de atmósfera del viejo mundo era muy gracioso», comenta Mika Häkkinen.
Por otro lado, Häkkinen se vió muy sorprendido con el comportamiento del coche y describió el M14 A como algo totalmente distinto a los Fórmula 1 modernos. Al subirse al monoplaza, el piloto afirmó que se mostraba un poco incomodo debido a que el cockpit era demasiado estrecho y el asiento quedaba muy despegado del volante. Hay que recordar que estos monoplazas eran muy difíciles de manejar, ya que no tenían dirección asistida, y la parte trasera del monoplaza era mucho más inquieta. A pesar de todos esto inconvenientes, el piloto finlandés afirmó haber disfrutado mucho condunciendo estos monoplazas, yendo siempre a lo máximo que daba el coche, teniendo incluso un poco de miedo.
«Cuando monté en el M14A, podía creer lo pequeño que era, el volante estaba muy lejos de mi, mis codos tocaban los bordes y no podía moverme. No había dirección asistida y con los neumáticos delanteros más anchos la dirección era muy física. A pesar de que el automóvil tenía 50 años, el equilibrio era bueno y era divertido de conducir, la parte trasera se deslizaba más de lo que estamos acostumbrados lo que era divertido y aterrado», añade el ex-campeón del mundo.
