Mercedes y Red Bull esperan el veredicto de Charlie Whiting sobre la suspensión activa
Ya tenemos la primera polémica de la temporada. Mercedes y Red Bull han conseguido desarrollar con éxito un sistema de suspensión activa para implantarla en sus monoplazas, algo que también Ferrari intentó realizar, aunque sin el mismo éxito, hecho que les llevó a denunciar a sus rivales ante la FIA. Se espera que la FIA emita un comunicado antes de los test de pretemporada, que están a punto de empezar, para aclarar la legalidad que tiene esta suspensión.
En la carta enviada por el diseñador jefe de Ferrari, Simone Resta, al director de carrera, Charlie Whiting, comenta que este sistema intenta copiar los resultados de la suspensión FRIC, que fue prohibida anteriormente, y propone que la suspensión activa va más allá de la simple manipulación, pudiendo ayudar a mejorar el rendimiento a través de una mejor altura de paso y una mejora aerodinámica.
«El efecto de la suspensión sobre la altura del coche respecto al asfalto en una curva hace que el rendimiento aerodinámico sea mejor por lo que cuestionamos la legalidad de estos sistemas en virtud del art. 3.15 y su interpretación en el documento TD / 002-11, en la que se discrimina si ciertos detalles son «totalmente secundarios a la finalidad principal del sistema de suspensión» o «han sido concebidos para afectar directamente al rendimiento aerodinámico del vehículo», comenta Simone Resta.
Simone Resta comenta que lo descrito anteriormente sería todo lo contrario a lo escrito en el artículo 3.15 de las «Regulaciones Técnicas de la Fórmula 1» y por lo tanto, la suspensión activa debería declararse ilegal.
La semana pasada hubo una reunión con los directores técnicos de los equipos en la que se propusieron varias ideas, como el retorno a la suspensión convencional, el cambio a la suspensión activa o la no restricción de los conceptos hidráulicos actuales, pero las opiniones de los equipos se dividieron. Se espera que Charlie Whiting haga público un comunicado sobre su decisión respecto a la legalidad de esta suspensión en menos de quince de días, por si se prohíbe la suspensión activa, que tanto Mercedes como Red Bull tengan tiempo de ajustar sus coches para la carrera de Melbourne.
Aun así, los equipos saben que las interpretaciones vinculantes de las regulaciones solo pueden ser establecidas por los administradores de las carreras o por la Corte Internacional de Apelaciones de la FIA, lo que significa que si Charlie da el visto bueno a la suspensión activa, cualquier equipo en una carrera puede denunciar a un rival que tenga esta suspensión mediante una protesta oficial.