Mercedes confirma el problema que arruinó el GP de Canadá a Russell
El abandono de Canadá fue un duro palo para un George Russell que se aleja del liderato del campeonato ante un Andrea Kimi Antonelli que completó su cuarto triunfo consecutivo de la temporada y se ha colocado como líder consolidado de la clasificación de pilotos. Y es que el Mercedes del británico se apagó por completo, algo que le obligó a retirar el monoplaza y abandonar en un momento en el que se encontraba en una intensa batalla con Andrea Kimi Antonelli por el liderato de la carrera.
Al llegar a la curva 9, Russell vio cómo su W17 se apagaba de repente, lo que le hizo salirse a la escapatoria y, posteriormente, volver a la pista con el coche ya parado. La reacción de Russell fue muy visible: lanzó el reposacabezas, saltó fuera de su coche para luego saltar por las barreras protectoras y tirar al suelo sus guantes azules. Las imágenes posteriores lo dicen todo, con Russell mirando atónito su W17 y los comisarios trabajando para retirarlo de la pista. Ahora, Mercedes explica lo que ocurrió.
«Parece que fue un fallo de la batería, porque el coche se apagó literalmente. Ya no había electricidad en el W17», confirma Toto Wolff, director ejecutivo de Mercedes.
«Canadá ha sido un fin de semana clave para nosotros, también porque hemos llevado las primeras grandes actualizaciones del curso. Hemos estado fuertes y estamos contentos en cuanto al rendimiento, pero también lamentamos el problema de fiabilidad de Russell. El abandono de George se debió a un problema en la unidad de potencia. Esta se apagó literalmente por un problema en la batería, que se produjo tras 30 vueltas, lo que obligó a George a detenerse en medio de la pista. Al final de la carrera pudimos observar el mal estado de la batería. Tuvo problemas de sobrecalentamiento y tendremos que averiguar en las próximas semanas qué lo causó», añade James Allison, director técnico de Mercedes.



