En Mercedes aseguran haber aprendido de las carreras difíciles de 2017
Por fin conocemos el W09, el monoplaza con el que Lewis Hamilton y Valtteri Bottas tratarán de lograr el 5º campeonato consecutivo, tanto de pilotos como de constructores, para Mercedes. A simple vista podemos observar que el coche es muy parecido al W08, su antecesor de 2017, pero lo verdaderamente importante no se puede ver a simple vista, según afirman James Allison y Andy Cowell.
El director técnico y el jefe de motores de Mercedes bromeaban durante la presentación del monoplaza con el tamaño del motor, asegurando que su intención ha sido hacerlo lo más pequeño y eficiente posible. Como ya sabemos, la unidad de potencia Mercedes presume de ser la mejor de toda la parrilla desde la nueva era híbrida.
«Al equipo de aerodinámica siempre se le ocurren piezas nuevas y les gustaría que el motor fuese diminuto. Así que terminamos con programas muy desafiantes en los que decimos: «¿Cómo vamos a hacer eso?», argumenta Cowell.
El trabajo dentro de la fábrica de Brackley es tan intenso y exigente como el que realiza el equipo cuando participa en un Gran Premio; los días avanzan y las mejoras deben llegar a la parrilla de Australia en Marzo. Tal y como explica Cowell, el proceso de mejora se ha basado en el ensayo y el error, con el objetivo de ganar hasta la última milésima posible.
«A veces James Allison me pide algo y nos preguntamos cuán realista es, pero le damos una oportunidad y lo intentamos. Lo montamos, lo probamos en el dyno y tratamos de asegurarnos de que el rendimiento sigue ahí a lo largo de todo el proceso. Hemos tratado de acomodarnos a los cambios, refinando cada parte e intentando que cada parte sea más eficiente, ganarle unas milésimas a cada área del coche acaba sumando muchas milésimas», prosigue.
Por su parte, James Allison destaca que han aprendido mucho revisando las carreras de 2017 en las que las cosas no salieron como esperaban. En definitiva, concluye que el W09 es una mejora de su antecesor, el W08, corrigiendo los fallos que hicieron a Mercedes más vulnerable con respecto a Ferrari y Red Bull la temporada pasada.
«Hemos revisado muy de cerca todas las carreras donde hemos sufrido, tratando de encontrar qué había en nuestro coche que hacía que en unos circuitos fuéramos como una bala y sufriéramos en otros. Eso ha supuesto mucho esfuerzo en simulación y análisis para tratar de entender el porqué y mejorar el modelaje. No ha habido coche en la historia que sea perfecto en todos los circuitos, pero sin duda esperamos habernos quedado con todo lo bueno del W08 y mejorado en sus debilidades«, añade Allison.
