En McLaren esperan que el acuerdo con Renault se haga realidad esta semana
Los días de la unión McLaren-Honda parecen llegar a su fin, encontrando el equipo de Woking en Renault la salida a final del túnel. Después de 3 años obteniendo unos resultados nefastos (los peores en la historia de McLaren), parece que las promesas de Honda han dejado de tener credibilidad, con un propulsor que ni mucho menos cumple con las expectativas.
Durante el Gran Premio de Italia, el hecho de que Renault pueda motorizar a McLaren en 2018 ha dejado de ser un rumor para convertirse en una posibilidad con mucho peso. ¿Qué requisitos deben cumplirse para que la ruptura con Honda se lleve a cabo y puedan montar los motores franceses? La clave pasa por Toro Rosso. Si el equipo de Faenza firma con Honda para las próximas temporadas y deja de ser propulsada por Renault, McLaren sería el tercer equipo que por reglamento puede ser motorizado por el constructor.
Éric Boullier, director de McLaren, explica que esta decisión no la toman pensando sólo en el equipo, sino en la Fórmula 1. Además, el francés aboga por tomar una de las opciones lo más rápido posible, sin comprometer el diseño del monoplaza de 2018.
«Es complicado porque uno quiere hacer lo mejor para la F1, así, no es sólo para McLaren. Lo que suceda, será un buen trabajo de colaboración con todas las partes en el paddock, todos tratamos de hacer lo mejor de la situación. Pero no voy a comentar más que esto. Necesitamos saber lo que hacemos y hacia dónde vamos porque ahora hay un problema de tiempo con el diseño del monoplaza del próximo año», continúa Boullier.
Por su parte, el CEO de la escudería de Woking, Zak Brown, no descarta más opciones. A pesar de que Renault sea la opción más sonada y factible en este momento, el estadounidense no deja de barajar todas las opciones que en este momento tiene encima de la mesa.
«Hay un par de opciones diferentes. Renault es la opción que todo el mundo espera para escuchar, si algo sucede con esos dos, pero no es la única opción», finaliza.
Ante un acuerdo positivo entre Renault y McLaren, la clave pasa, como hemos dicho, por Toro Rosso. El equipo italiano se ahorraría así los 12 millones de euros que le supone montar los propulsores Renault, pero la marca del rombo también exige su parte, y quiere a Carlos Sainz como moneda de cambio. Entre todas las partes implicadas en este movimiento, los intereses salen a relucir, y todos los equipos quieren sacar beneficio de la situación, haciendo aún más complicado el proceso.
