Mark Webber: «Los pilotos nos quitamos el sombrero ante Porsche»
Segundo campeonato de constructores consecutivo para Porsche, en una semana algo complicada para el Grupo Volkswagen tras el anuncio de la marcha de Audi del Mundial de Resistencia y de Volkswagen del Mundial de Rallyes. El Porsche #1 de Timo Bernhard, Mark Webber y Brendon Hartley ha proclamado campeón del mundo de resistencia de nuevo a la marca alemana con la sexta victoria del equipo y valiéndole para serlo matemáticamente.
Mark Webber, quien se retira a final de temporada, ha elogiado a Porsche tras conseguir la victoria de las 6 horas de Shanghai, admirando la capacidad del equipo alemán a volver a la competición en 2014 e instantáneamente poder dar un coche ganador a sus pilotos.
«Hoy para Porsche, se trata de su segundo campeonato consecutivo por equipos. Hemos puesto una presión inmensa sobre la oposición de nuevo esta temporada. Creo que como pilotos nos hemos tenido que quitar el sombrero ante todo el equipo. Es una categoría muy difícil. Ha sido una demostración real de que es un gran equipo. Para mí es un verdadero honor participar y obtener este tipo de resultados semana tras semana porque los éxitos no se caen de un árbol. Es muy especial», comenta Mark Webber.
Por otra parte, el piloto australiano ha bromeado comentando que hoy ha sido su última vez en la que ha podido saborear el champagne como piloto de carreras, ya que si en el hipotético caso de que suba en el podio en Bahréin, dicha bebida alcohólica está prohibida y será cambiado por un zumo de frutas gaseoso.
«Es la última vez que tengo el champán en el podio, porque en Bahrein, si va bien, tienes agua de rosas. Los muchachos querían el champán, así que aquí lo conseguimos», añade.
Además, Brendon Hartley ha hablado sobre su incidente en su relevo de las 6 horas de Shangai. Un gran trozo de caucho saltó sobre su coche a su paso, dañando seriamente el morro y destrozando el faro del Porsche 919 Hybrid. Este incidente provocó que el equipo de mecánicos del Porsche #1 realizara un cambio de nariz en el segundo pitstop del coche, cuando Brendon Hartley hizo relevo con Timo Bernhard, aunque al final no les costó mucho tiempo al equipo.
«Fue un par de pasadas muy limpias hasta tres vueltas del final, cuando un pedazo de goma del tamaño de un balón fútbol golpeó mi faro. Fue bueno que lo reparamos y conseguimos el cambio de inmediato. Fue un trabajo increíble, realmente el día fue perfecto para nosotros», añade Brendon Hartley.

