Mark Webber considera la victoria de Porsche en Shanghái, una «verdadera demostración»
El piloto australiano de Porsche en el Campeonato del Mundo de Resistencia (FIA WEC), Mark Webber, ha comentado que la victoria de la marca alemana en las pasadas 6 Horas de Shanghái, es una verdadera demostración de potencial. Webber, junto con sus compañero de monoplaza, Brendon Hartley y Timo Bernhard, lograron la sexta victoria para Porsche de la temporada, sumando los puntos suficientes para que la marca de Stuttgart se haya coronado como Campeona del Mundo de Marcas del FIA WEC.
El australiano, que se retira a final de esta misma temporada, ha explicado que lo que Porsche ha conseguido desde su retorno a la máxima órbita de las carreras de resistencia allá por el año 2014, es una demostración de rendimiento y forma de hacer las cosas, habiendo conseguido construir una auténtica máquina de ganar carreras.
«Hoy todo es para Porsche, es el segundo campeonato consecutivo para el equipo«, comentaba Webber tras la carrera. «Hemos puesto una presión inmensa sobre la oposición en esta nueva era. Creo que, como pilotos, nos tenemos que quitar el sombrero ante todo el equipo. Es una categoría muy difícil y así es como corre Porsche. Ha sido una demostración«, explicaba.
«Para mí, es un verdadero honor participar y obtener este tipo de resultados semana tras semana, porque no caen de un árbol. Es muy especial.»
El australiano, además, tuvo tiempo para bromear sobre si el podio de Shanghái fue el último que pisó en su carrera deportiva. Sin duda, la salida de Mark Webber del mundo del deporte profesional, será una gran pérdida, 3 años después de su marcha definitiva del Campeonato del Mundo de Fórmula 1.
«Es la última vez que abro el champán en el podio, porque en Baréin, si todo va bien, tendremos agua de rosas«, bromeaba, para finalizar, el piloto australiano.
Por otra parte, el título estuvo en peligro durante algunos instantes para el trío de pilotos del Porsche #1, después de tener que realizar un ‘pit-stop’ al impactar un gran trozo de caucho contra el morro del monoplaza y romperlo. Finalmente, este problema ocupó poco tiempo a los mecánicos del equipo alemán.
«Tuvimos un par de relevos muy limpios hasta tres vueltas hasta el final, cuando un pedazo de goma de tamaño de un balón de fútbol se cargó mi faro«, explicaba Brendon Hartley tras la carrera. «Fue bueno lo que aprendimos, ya que conseguimos hacer el cambio de inmediato. Fue un trabajo increíble, realmente el día perfecto para nosotros», sentenciaba.

