Maravillas de la Ingeniería: Renault 5 Turbo / Maxi Turbo
En este nuevo episodio de ‘Maravillas de la Ingeniería’ conoceremos la historia del que para muchos es uno de los coches de rallyes más puros. Con unas especificaciones orientadas fundamentalmente a pruebas de asfalto, nuestro protagonista de hoy, el Renault 5 Turbo, ha logrado hacerse un hueco en la historia del automovilismos por sus poco pero importantes logros, como el día que derrotó a la todopoderosa Lancia.
A finales de los setenta, el vicepresidente de Renault y encargado de las pequeñas series especiales, Jean Terramorsi, tuvo la brillante idea de crear un nuevo coche de reducido tamaño enfocado a los rallyes y que tuviera el motor en posición central. Comenzó así el desarrollo del 5 Turbo. Tomó un 5 normal y le giró el motor 180 grados, le montó un turbo y lo colocó donde irían normalmente los asientos traseros. La idea parece simple, pero su desarrollo fue tan largo que para cuando se presentó el primer prototipo en 1978, Terramorsi ya llevaba dos años fallecido.
Con la idea base ya completada, se propusieron que el 5 Turbo fuera apto para competir en el Grupo 4 del Mundial de Rallyes, pero para ello debía fabricar como mínimo 400 unidades de carretera para homologar la versión de competición. Las primeras unidades de carreras fueron preparadas por Alpine, y no eran más que prototipos modificados con piezas del modelo de carretera. El resultado final de todo este desempeño francés fue una victoria en el Critérium des Cevennes, con el detalle de que derrotaron a un Lancia Stratos, coche que ganaba allí donde competía.
Con el desarrollo aún por terminar, Francois Bernard y Bernard Tetu, partícipes de la aventura de Renault en la Fórmula 1, se pusieron al mando del proyecto. Basado en el simple Renault 5, el nuevo coche optó por un kit de carrocería mucho más ancho que dejase más espacio en el vano motor y ruedas de mayor tamaño en ambos ejes. Además, estos ensanches se aprovecharon para incluir en ellos las tomas de refrigeración del motor, motor que basado en una versión convencional, estaba acompañado con un turbocompresor Garret que aumentaba la potencia hasta cerca de los 200 CV. Aún con este incremento, la cilindrada se mantenía en 1,4 litros, por lo que el 5 Turbo podría participar en la categoría de menos de dos litros.

El debut oficial dentro del Campeonato del Mundo tuvo lugar en el Rally de Montecarlo de 1981, el cual fue ganado por Jean Ragnotti en una participación impresionante que le valió al nuevo Renault el título de ‘maestro del asfalto’. La siguiente victoria se haría esperar hasta el Rally de Córcega de 1982. En este período, y tras el éxito en los rallyes, la demanda de la versión de calle se incrementó y se llegaron a producir hasta cinco unidades diarias, muchas si se tiene en cuenta que primero era necesario producir la versión convencional para luego prepararla. 1 año más tarde veía la luz el Renault 5 Turbo 2, con detalles menos exóticos y mayor potencia en busqueda de un producto más extremo.
Esta nueva variante sería apodada como ‘Tour de Corse’ para la temporada de 1983, la primera en la que corrían en el Grupo B. El nombre no era más que un homenaje a la última victoria de la primera versión del utilitario francés. Al igual que su predecesor, el habitar natural del ‘Tour de Corse’ era el asfalto, ya que la tracción trasera perdía mucho en superficies deslizantes como tierra o nieve frente a la tracción total de los rivales. Como se esperaba, el Renault fue superado por todos en su año de debut en Grupo B, aunque en la temporada siguiente lograría su mejor resultado precisamente en el Rally Tour de Corse con una tercera posición.
Debido a unos resultados bastante alejados del de los rivsales, para 1985 se decidió desarrollar una tercera y última versión, el ‘Maxi Turbo’, el cual presentaba una carrocería aún más ancha y un motor potenciado hasta los 350CV, lo que unido a un peso total de 905 kg, hacía del nuevo coche un mini cohete de cuidado. El ‘Maxi’ estrenaba además un sistema anti-lag para que el turbo entrase en acción sin retraso alguno, simulando el comportamiento de un atmosférico pero con la fuerza del turbo. Casualmente, esta temporada Renault se despediría de forma oficial con una tercera victoria, de nuevo en el Rally Tour de Corse, aunque en 1986 un equipo privado se llevaría la victoria en el Rally de Portugal con un Renault 5 Turbo de segunda especificación.
