Luca Baldisserri: «Ahora Ferrari es un grupo de personas asustadas»
Las expectativas dentro del equipo con más historia dentro de la Fórmula 1 rozaron el cielo tras la llegada de Sebastian Vettel a Maranello. Tras la marcha de Fernando Alonso en 2014, a quien se culpó en parte de la crisis en Ferrari, vemos como la situación no ha mejorado a día de hoy, en un equipo en el que la presión es enorme y los resultados pobres. Lejos queda el último mundial de pilotos logrado en 2007 por Kimi Räikkönen, y el de constructores adjudicado en 2008. Nadie mejor que Luca Baldisserri, ingeniero de Ferrari durante 27 años, para opinar sobre la disciplina existente en el equipo actualmente.
El italiano formó parte de los éxitos logrados con un equipo de ensueño, teniendo en sus filas las manos de Michael Schumacher y las mentes de Jean Todt o Ross Brawn. Durante aquellos años, ya lejanos, Ferrari disfrutaba de una armonía entre la organización y la disciplina.
En unas declaraciones al medio italiano «Corriere dello Sport», Baldisserri carga duramente contra su ex-equipo, ya que considera inaceptable la desorganización y la inestabilidad dentro de Maranello.
«Ya no son un equipo, sino un grupo de personas asustadas. Allí adentro hay un clima de terror, los muchachos no inventan nada, no quieren decidir nada por temor a ser expulsados«, critica Baldisserri.
Alguien que ha ganado tanto como él, sabe que en Fórmula 1 la victoria no es algo rápido y sencillo. Hay que realizar un trabajo minucioso en los años anteriores para poder subir a lo más alto de la clasificación. Además, opina que los pilotos que corran para Ferrari deben ser ejemplares, sin cometer errores.
«Ferrari debe encontrar una organización eficiente y estabilidad, además de tener la necesidad de que los pilotos que no cometan errores. Entiendo que Sergio Marchionne quiera ganar de inmediato, pero la Fórmula 1 no funciona así: es difícil lograrlo en menos de tres años de trabajo», finaliza.
La dimisión de James Allison, las críticas a Sebastian Vettel, la presión ejercida por Marchionne, la necesidad de encontrar a un piloto joven, la falta de victorias… Todo se une para hacer caer sobre Ferrari una nube de oscuridad que no les deja ver la luz al final del túnel.