10 MJ es el objetivo de la FIA y el ACO para los LMP1 de 2018
El Mundial de Resistencia sigue avanzando hacía una competición ecológica. Si este 2016 la categoría máxima (LMP1) ha visto como se reducía un 7,5 % el flujo de combustible máximo para así desarrollar sistemas híbridos más eficientes y eficaces, sistemas que en un futuro se implantarán en los coches de calle. Al parecer y tal como afirman FIA y ACO mientras se disputa la pretemporada de 2016, ambas partes están de acuerdo en implantar una nueva normativa en 2018 con la que la parte eléctrica de la mecánica gane protagonismo.
Vincent Beaumesnil, director deportivo del ACO, ha sido la cabeza visible que ha dado a conocer la nueva propuesta, hablando de que se intentará implantar un nuevo tope para los sistemas híbridos en 10 MJ de energía, cuando actualmente el límite está en los 8 MJ .
“El sistema híbrido será mayor. Reduciremos la cantidad de combustible y habrá un nuevo monocasco. Todo el mundo ya está trabajando en ello», asegura Vincent.
Además, al igual que ocurre desde hace años en la Fórmula 1, se aplicará una serie de medidas con las que se pretende controlar los costes de la competición. Dichas medidas afectarían a la cantidad de test que se pueden realizar, las horas máximas de túnel de viento y los kits de carroceria disponibles por año, limitando esta última a 3 unidades.