Los graves problemas de Williams empezaron en 2015, según Alex Wurz
Que el inicio de esta temporada 2018 está siendo el peor para Williams en la era híbrida ya es todo un hecho. Y es que, los británicos disponen del coche más lento en pista hasta el momento y tan sólo cuentan con cuatro puntos en su casillero. Al parecer, todo es debido al difusor y a fallos en el software y la simulación, cosa en la que ya trabajan, pero que según Alex Wurz no serán fáciles de solucionar.
Tras cinco Grandes Premios disputados, Williams ocupa la última posición de la tabla del Campeontato de Constructores con 4 puntos en su casillero, mientras que el pasado año ya tenían 18. Las carencias de su nuevo monoplaza son obvias, pues se encuentran en un pozo que parece difícil de remontar por el momento. Alex Wurz explicaba este fin de semana a la televisión austriaca que su principal problema es la carga aerodinámica, ya que debe haber algún error en el software o la simulación que les hace perder estabilidad cuando el aire pasa por el fondo plano y el difusor. No obstante, encontrar el fallo suponen tan sólo un 10%, mientras que conseguir arreglarlo es mucho más complicado. Además, el expiloto asegura que este inconveniente ya viene de lejos, al menos desde 2015.
«Perdemos carga aerodinámica en el difusor, en el suelo, y ya tuvimos este problema el pasado año y se está agravando. Perdemos mucho agarre y los pilotos no tienen nada de confianza en el coche. Identificar el problema es solo el 10%, corregirlo es una tarea complicada. Debe ser un error en el software y la simulación, que ya ha estado fallando desde 2015, aunque en pequeñas zonas», explica Wurz.
Sin embargo, Alex Wurz afirma que estos problemas están sirviendo para unir al equipo, en vez de lo contrario. La prioridad es construir una base sólida en Grove que permita salir de esta situación mediante mejoras, las cuales llegarán antes del parón veraniego.
«Es muy positivo para el equipo porque todos estamos remando en la misma dirección. Es una oportunidad para nosotros de unirnos y tener cultura de equipo para poder ir hacia delante y crear una base sólida. Están haciendo muchas cosas en la aerodinámica, las cuales instalaremos probablemente antes de las vacaciones de verano. Es una batalla contra nosotros mismos en lugar de contra el resto de equipos», admite el austriaco.

