Los dos Sauber logran cruzar la línea de meta en el GP de Canadá
El equipo Sauber ha logrado acabar la carrera en el Gran Premio de Canadá con ambos coches por parte de sus pilotos, Marcus Ericsson y Felipe Nasr, después que en Mónaco tuvieran un desafortunado toque entre ellos. Este último sufrió un toque con un Renault en la primera vuelta y daño el fondo plano de su C35, pero pudo continuar hasta la bandera de cuadros tras 70 vueltas al circuito de Montreal. Ahora el equipo suizo pone rumbo al nuevo circuito de Bakú donde se celebrará en una semana la próxima cita del mundial.
Marcus Ericsson, que acabó en decimoquinta posición, afirma que está contento con el resultado de un fin de semana sólido para ellos. Explica que, inicialmente, iban a intentar ir a una sola parada, como muchos otros han hecho, pero durante la carrera tuvieron que cambiar los planes por el excesivo desgaste que se estaba apreciando en los neumáticos.
«Para mí fue una buena carrera desde el principio hasta el final. Creo que el primer stint con los neumáticos ultra blandos no era ideal. Nuestro plan inicial era una estrategia de una parada, pero luego tuvimos que retroceder y hacer dos. Una vez que llegamos a los neumáticos blandos, tuve un buen ritmo y fui capaz de pasar a Kevin Magnussen y Pascal Wehrlein. Además, conseguimos acercarnos a los Haas», explica Ericsson tras bajarse del coche.
Por su parte, Felipe Nasr se vio afectado por un toque que impidió el poder sacar el máximo rendimiento a su C35. Solamente pudo ser decimoctavo, por lo que pone la mirada hacia la siguiente cita del campeonato.
«Ha sido una carrera decepcionante para mí. La salida fue bien, pero de repente en la curva 3 fui golpeado por detrás. Fue muy desafortunado y un movimiento innecesario. Esto comprometió mi carrera a partir de ahí. Hice todo lo posible para recuperar, y al final yo fui capaz de poner tiempos de vuelta decentes con los neumáticos blandos. Así es como son las carreras a veces, pero ahora tengo ganas de Bakú. Estoy siempre listo para nuevos retos», afimra Nasr.
Finalmente, Monisha Kaltenborn, directora del equipo Sauber, se alegra de poder ver sus dos coches cruzando la bandera de cuadros tras el incidente que provocaron el Mónaco entre los compañeros de equipo.
«Empezar desde estas posiciones es siempre difícil. Por lo tanto, era aún más importante para el equipo y los pilotos a mantener la concentración sin cometer ningún error. Marcus hizo una buena actuación, pero fue duro para Felipe después de la colisión con un Renault», finaliza.

