Leclerc saldrá 4º en Austin: «Otra vez problemas en Q3, me enfada»
Ferrari se presentaba a la clasificación del Gran Premio de los Estados Unidos como uno de los favoritos para hacerse con la pole. Charles Leclerc y Lewis Hamilton parecían estar en condiciones de conseguir la primera posición para la carrera de este domingo en Austin, sobre todo, después de lo visto en las sesiones de entrenamientos libres. Sin embargo, Ferrari volvió a ir de más a menos en la clasificación, desinflándose en la Q3 y viéndose superado por Red Bull y Andrea Kimi Antonelli con Mercedes.
Y es que hay un dato que, en el Circuito de las Américas de Austin, explica ese aspecto con aún mayor claridad: Charles Leclerc no logró mejorar entre la Q2 y la Q3 y, de hecho, su mejor tiempo en la clasificación lo obtuvo precisamente en la segunda tanda en lugar de en la última, cuando normalmente se busca el límite. De media este año, Ferrari pierde unas dos décimas respecto a Mercedes en el paso de la Q2 a la Q3. Pero para Leclerc ese no es el único tema que ha surgido a lo largo de la jornada del sábado. En las sesiones del viernes, lo ganado en las curvas había sido suficiente para compensar lo que el SF-26 perdía en las rectas, mientras que en la clasificación no fue así. Y no se trata solo de que los rivales utilicen configuraciones más agresivas que los italianos, como ha querido destacar el propio monegasco.
«El déficit del motor está ahí, se ve enseguida en los datos. Conseguíamos marcar la diferencia en las curvas, pero en cuanto no estamos en el rango adecuado con los neumáticos, perdemos mucho y eso es lo que pasó en la Q3. Me enfadé mucho porque no había pasado hasta la Q3, donde tenemos que darlo todo. La pista se enfrió, muy poco, quizá 1°C, pero para mí eso supuso una diferencia enorme. Entre la Q2 y la Q3 nunca conseguimos que los neumáticos estuvieran en el rango adecuado», comenta Charles Leclerc.
«Sin embargo, creo que hoy era una clasificación en la que teníamos potencial en el coche. Pero el coche también incluye los neumáticos y, por desgracia, en la Q3 no conseguimos que funcionaran en el rango óptimo. Ya me costó mucho en la vuelta de calentamiento, patinaba bastante desde el principio, y eso complicó mucho las cosas después. Quiero decir que, en cuanto llegas a la Q3 y empiezas a apretar para ganar las últimas centésimas, o incluso dos centésimas, en cada curva, es ahí donde quizá los problemas del coche, los problemas de equilibrio que estamos teniendo, se hacen un poco más evidentes. Para nosotros es una situación realmente al límite y, en cuanto superamos ligeramente ese límite, perdemos mucho tiempo en la vuelta», añade.



