Leclerc: «La pista estaba muy deslizante, pero fue un buen día para mí»
Charles Leclerc ha tenido hoy su primera puesta a punto como piloto oficial del equipo Alfa Romeo Sauber. El monegasco ha tomado los mandos del C37 y ha rodado un total de 81 vueltas al trazado barcelonés.
1’22″721 ha sido la marca más rápida conseguida por el joven piloto y actual campeón de la Fórmula 2. Esto le ha servido para situarse décimo de los once pilotos que han probado hoy el frío asfalto del Circuit de Barcelona-Catalunya.
«Estuvo muy bien, creo que hice un gran pilotaje en este trazado en mi primer test de Fórmula 1 como piloto oficial. Fue un buen día, obviamente las condiciones no eran muy buenas, hacía mucho frío y la pista estaba muy deslizante, pero fue un buen día para mí, que me ha servido para aprender aún más», explica Leclerc tras bajarse del monoplaza.
El de Sauber sufrió en el trazado catalán al quedarse clavado en la grava de la curva 4, por lo que la bandera roja hizo acto de presencia para poder retirar su monoplaza y devolverlo a los boxes.
«Apreté mucho más en la entrada de la curva y el coche patinó. Para eso están los test, intento cada vez empujar un poco más para encontrar los límites, y en esa ocasión los sobrepasé, pero nada importante», continúa.
Como ha sido habitual en estas dos jornadas de test, el tiempo tampoco ha acompañado hoy a los pilotos. Temperaturas muy bajas, lluvia e incluso nieve han dificultado los programas que tenían previsto los equipos.
«Por la mañana no hemos podido recoger muchos datos, ya que había hielo en la pista y la temperatura era muy fría, pero por la tarde hemos arriesgado un poco más. Estamos aprendiendo cómo trabaja el coche. En estas temperaturas, las ruedas no funcionan bien, es muy difícil para hacer ajustes en un día como hoy. Obviamente todos queríamos temperaturas más altas, pero así ha sido», apuntaba.
Finalmente, Charles Leclerc ha tenido unas palabras para el nuevo elemento de seguridad que incorporan todos los monoplazas. El monegasco asegura que no dificulta la visión a la hora de pilotar, pero que es complicado acceder y salir del monoplaza.
«Para ser mi primera vez con el halo, no ha supuesto ningún problema, estuvo bien. No quita visibilidad. El entrar y salir del coche sí que se ha vuelto un poco más difícil», finalizaba Leclerc.



